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El monstruo

En las redes aparece uno de los voceros del régimen, es cercano al titular de Economía, arrogante a más no poder, en el papel de analista y sabelotodo. El vocero dice conocer la verdad, se jacta de saber lo que piensa la presidenta y en sus discursos regaña a los aliados.

El sujeto, en una entrevista delirante, confiesa que el PT y PVEM pagarán caro no votar la reforma electoral. Presume que, a través de artilugios legales, se burlará la voluntad del Constituyente Permanente. Menosprecia a la oposición y adelanta lo que llama Plan B: un atajo ilegal para pasar por encima del texto de la Carta Magna.

Morena tiene su dueño en el sureste; sin embargo, el monstruo tiene cuerpo de hidra. Las serpientes representan los egos de muchos de sus integrantes. Pocos personajes sensatos hay en el partido mayoritario. Abundan los que tienen como única divisa agradar al Mesías tropical y, para ello, dejan la dignidad en un basurero y la vergüenza en un sanitario. Nada los frena, ni el ridículo.

Hamlet García Almaguer, en una entrevista, dijo: “El proyecto individual de diputadas y diputados, senadoras y senadores del PT (…) pues creo que se complicaría con esa votación” y encarrerado agregó: “No miden que una parte muy importante de esta reforma no requiere modificación constitucional. No están midiendo el poder de la presidenta Sheinbaum”.

Más allá de las amenazas a los aliados, hay dos consideraciones: 1) el desconocimiento de los artículos de la Constitución que norman la materia y que impiden la aberración que el “jurista” plantea sobre la representación proporcional, y 2) la existencia, en el grupo mayoritario, de un ánimo golpista, que se inscribe en la mejor tradición de los gobiernos que en los años recientes usaron estrategias legaloides para establecer dictaduras. Por cierto, estos tipos pudieron lograr su cometido porque en sus naciones tenían jueces a modo que se prestaron para justificar sus abusos.

Morena “ganó” una elección y no una revolución, pero, con un descaro monumental, ha emprendido la construcción de un régimen autoritario. En la locura del poder, algunos de los integrantes de la secta se actualizan escenas propias de mitología clásica, donde Saturno o un cíclope, devoran a quienes confiados se acercan a ellos.

En los próximos días veremos si entre los miembros del régimen queda algo de cordura y amor a México. De lo contrario tendremos que lidiar con otro de los disparates que están de moda desde que llegó Morena.