En Conversaciones para decidir con libertad, el que fuera funcionario de la Secretaría de Gobernación dice que el lenguaje dogmático del actual gobierno les obliga a mantenerse en la narrativa
En Conversaciones para decidir con libertad, el que fuera funcionario de la Secretaría de Gobernación dice que el lenguaje dogmático del actual gobierno les obliga a mantenerse en la narrativa

En Conversaciones para decidir con libertad, conducido por Pablo Hiriart y Julián Andrade, director y subdirector de La Aurora, el doctor José Newman Valenzuela planteó que el gobierno federal mantiene un discurso que no admite errores y que, al mismo tiempo, se desarrolla en un entorno de baja reacción política y social. “Ellos no pueden aceptar que han fallado. No pueden”, afirmó al referirse a la lógica que, dijo, sostiene la narrativa oficial.
Durante la entrevista, el especialista expuso que este comportamiento se vincula con una forma de pensamiento que definió como “mesianismo”, presente en distintos ámbitos ideológicos. “El mesianismo entraña una pareja de malestares. De los dos lados hay malestar”, explicó, al señalar que tanto quienes buscan ser representados como quienes asumen un papel de conducción comparten una inconformidad que estructura el discurso político.
A partir de esa idea, indicó que el proyecto de gobierno se construyó sobre una narrativa previa. “Ellos llegaron al poder provistos de un discurso. Ellos no eran iguales. Y por tanto ni mentían, ni robaban, ni traicionaban”, dijo, y añadió que ese planteamiento se mantiene como base de acción. “Tienen el compromiso de mantener su discurso. Lo que es característico de todo dogmático”, sostuvo.
En ese contexto, Newman Valenzuela señaló que las respuestas ante cuestionamientos siguen una línea definida. “Primero, lo que dicen no es cierto… si le insisten, entonces vamos a investigar”, expuso sobre la dinámica institucional frente a señalamientos públicos.
El entrevistado también dirigió sus observaciones hacia la oposición, de la que dijo no muestra una respuesta acorde al momento político. “Me llama mucho la atención la pasividad de la oposición”, expresó, al señalar que existen condiciones para una mayor visibilidad de los hechos que se discuten en la agenda pública.
En el mismo sentido, incluyó al sector empresarial dentro de esta dinámica. “No sólo le conceden el beneficio de la duda, sino que hacen votos de obediencia creyendo que se salvan solos”, indicó, al describir la relación entre actores económicos y el poder político.
Finalmente, abordó la participación ciudadana, donde identificó una tendencia persistente. “La abstención y la pasividad en México es con natural a nuestra forma de ser”, afirmó, al retomar una reflexión sobre los niveles de involucramiento político y su impacto en la vida pública.
La conversación formó parte de la serie semanal del medio, dedicada al análisis de temas de coyuntura con especialistas.
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