En el marco de las presiones comerciales (y de otro tipo) del gobierno estadounidense, en el periodo enero-mayo del año la balanza comercial de México registró exportaciones por 317 mil 172 millones de dólares (mdd) e importaciones por 311 mil 405 mdd. En pesos, con el tipo de cambio para operaciones al mayoreo (FIX) estos resultados representan 5.49 billones de pesos (bdp) vendidos al exterior y 5.39 bdp comprados en el extranjero. Como referencia, el valor del PIB en 2025 fue de 35.3 billones de pesos.
Por el lado de la exportación la de mayor peso es la no petrolera (308 mil 397 mdd); dentro de ésta, las manufacturas (288 mil 683 mdd) y, a su interior, las no automotrices (213 mil 990 mdd). Lo que se observa es un rezago automotriz y una mayor participación de manufacturas como equipo de cómputo, pantallas, celulares y equipo médico.
En el periodo enero-mayo el crecimiento de las exportaciones fue de 22.6% anual y el de las importaciones llegó a 20.8% anual y destaca que tan solo en el mes de mayo las exportaciones e importaciones crecieron, respectivamente, 25 y 24 por ciento anual.
Por lo toca a las compras al exterior, históricamente, para funcionar, la economía mexicana siempre ha requerido importa. En el periodo enero-mayo la estructura de las importaciones fue de: bienes de uso intermedio, 80.1%; bienes de consumo,12.6%, y bienes de capital, 7.3 por ciento. En lo correspondiente a los bienes de capital, que es modernización y ampliación de capacidad productiva, las importaciones sumaron 22 mil 829 mdd, cifra (-) 0.4% inferior a la del año anterior y congruente con la caída de la inversión fija bruta.
Pese a la difícil negociación en marcha del TMEC, especialmente con Estados Unidos, la importancia de la integración comercial es un hecho. De cada 100 dólares no petroleros exportados, 84 fueron a Estados Unidos (20 por venta automotriz) y su crecimiento anual fue de 23.5%. La importancia y peso del comercio bilateral es el factor que puede llevar a que se llegue a un acuerdo menos favorable que el actual, pero no catastrófico. Esta semana se sabrá qué camino se seguirá.
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