Luis Mendoza Vega
La Colección Vindictas es una propuesta editorial creada por Socorro Venegas y publicada por la UNAM desde 2019. Dentro de su serie Novela y Memoria, se han recuperado más de 20 títulos de escritoras latinoamericanas que permanecieron fuera de circulación durante las últimas décadas. Las publicaciones están acompañadas por un breve prólogo escrito por autoras contemporáneas, de modo que cada rescate se convierte también en un diálogo entre generaciones. En 2022, por ejemplo, apareció Todo ángel es terrible, de Gabriela Rábago Palafox, con introducción de Lola Ancira.
Rábago Palafox nació en 1950 y murió en 1995. Fue profesora normalista y guionista de televisión. En 1988 obtuvo el Premio Nacional Puebla de Cuento de Ciencia Ficción, convirtiéndose en la primera mujer en recibirlo. Escribió libros de relatos, poemas y algunas novelas cortas.
Todo ángel es terrible se publicó originalmente en 1981. El título remite a Las Elegías de Duino, de Rainer Maria Rilke, donde el poeta afirma que la belleza no es sino el comienzo de un “oscuro sollozo”. También los versos iniciales de la “Balada interior”, de Federico García Lorca, recuperados como epígrafe, conducen hacia esas tinieblas que parecen enredarse en las raíces del alma humana: “mi corazón / roído de culebras, / el que estuvo colgado / del árbol de la ciencia, / ¿está en ti, / noche negra?”.
La historia comienza cuando Octavio recibe un mensaje de su hermano mayor, Andrés, quien está a punto de regresar de España y desea verlo. Durante las horas previas a su llegada, el protagonista se enfrasca en una conversación con una amante. De esta charla, de ese largo rodeo de la memoria, surge precisamente la novela.
A través de su narración, tanto el lector como la mujer que lo escucha conocen los conflictos que marcaron su adolescencia: el adoctrinamiento religioso, el asesinato de animales, el cine, la ausencia paterna, las historias de fantasmas, la obsesión con la madre embarazada (por quinta vez), la muerte de ésta después de un tortuoso trabajo de parto, el nacimiento de una hermana muerta, el descubrimiento de la homosexualidad de Andrés y, finalmente, la separación de los miembros de la familia.
Podría decirse que Todo ángel es terrible es una novela de iniciación. Pero el universo que construye Rábago Palafox está lejos de ser un territorio de descubrimientos luminosos: es una realidad atravesada por tensiones que parecen desbordarla.
La novela transcurre en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, curiosamente igual como sucede en otra novela mexicana publicada el mismo año, es decir, Las batallas en el desierto, de José Emilio Pacheco. Es quizá el rechazo del American way of life de los años cincuenta lo que adquiere una presencia más evidente en el personaje de La Gringa, la madre soltera de Bill, el interés amoroso de Andrés. Frente a ella, Octavio observa un mundo que interpreta como una amenaza a los valores que le han sido inculcados. La corrupción moral que percibe en la libertad sexual termina por conducirlo, la misma noche de la muerte de su madre, a atacar a su hermano en el rostro con un cortaplumas. Después de ese episodio, ambos rompen todo vínculo durante años.
El retorno de Andrés es mucho más que el regreso de un hermano ausente: es el retorno de aquello que Octavio ha intentado mantener sepultado. El final, quizá demasiado precipitado, deja abierta la explicación de estos hechos mediante la catatimia, un fenómeno relacionado con la influencia de sentimientos intensos sobre la percepción del paciente.
Todo ángel es terrible no se limita a retratar los temores más profundos de una subjetividad conservadora de mediados del siglo XX. Introduce esos conflictos en la intimidad de una conciencia que no sabe distinguir del todo entre culpa y deseo. Quizá por eso el título resulta tan preciso para la dimensión histórica que adquiere la figura celestial. Si el ángel, en Rilke, anuncia la belleza al mismo tiempo que el terror, en Rábago Palafox la adolescencia conserva algo de ese equívoco. Allí, donde reina la inocencia o el orden moral, aparece también la amenaza y el miedo: “¿Qué importa la hora? De todas maneras es de noche”.
*Luis Mendoza Vega. Poeta y crítico literario. Miembro y colaborador de Criticismo y secretario de Péndola. Redes y Revistas. Autor de la plaquette Pájaro de sal (2026, Crisálida Ediciones).
@eromenopatroclo
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