Suele ocurrir que, en las grandes tramas criminales, hay personajes capaces de detectar áreas de oportunidad para salvar el pellejo u obtener beneficios. Son actores que pueden cambiar de piel y que se apegan a las narrativas que convienen o que prevalecen de modo coyuntural.
El oficial de barandilla de la Comisaría de Iguala, Bernabé García, es uno de ellos.
Está implicado, al menos por omisión, en la entrega de entre 23 y 28 de los estudiantes de Ayotzinapa a sicarios de Guerreros Unidos.
La CNDH, en su recomendación 15 VG/ 2018, da cuenta de la actitud del oficial de barandilla y consigna cómo ese sujeto embaucó a los integrantes del GIEI, quienes estaban obsesionados con implicar al Ejército y a quienes les convenía que se dijera que los jóvenes no pasaron por la comisaría.
En su momento, se obtuvo una orden de captura en contra de Bernabé García por los delitos de delincuencia organizada y secuestro, pero él logró evadirse e incluso obtuvo asilo en Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que ya se solicitó su extradición, porque en la FGR concluyeron, a partir de los estudios de la CNDH, aunque no lo admitan, que los jóvenes normalistas sí estuvieron en la comandancia.
Se antoja difícil que le retiren el asilo, ya que también engañó a las autoridades estadounidenses y se trata de estatus complejos de revertir.
La moraleja es conocida: no conviene confundir anhelos con realidades, y mucho menos tratar de que la realidad se ajuste a la conveniencia política. Eso fue lo que ocurrió durante los años en que se insistía, desde la Comisión de la Verdad, en que el Ejército y altos mandos estaban implicados en los hechos de la lamentable noche de Iguala.
Por fortuna, en la actualidad se está actuando con mayor rigor y se aprovecha el espléndido trabajo de la CNDH y las conclusiones a las que llegó el equipo encabezado por José Larrieta.
Sí, Bernabé García debería regresar a México para pagar por sus terribles omisiones y para colaborar con información que robustezca las acusaciones contra quienes perpetraron uno de los crímenes más graves de la historia.
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