Dambisa Moyo, en su artículo titulado “Hedging the AI Doomsday Risk”, publicado en Project Syndicate, aborda la posibilidad de que la IA represente un riesgo existencial para la humanidad.
Moyo señala que. en un escenario apocalíptico impulsado por la IA, los instrumentos financieros y los sistemas de pago perderían su valor y se perdería la capacidad de hacer cumplir los contratos y los derechos de propiedad.
En otro artículo reciente, también de Dambisa Moyo, titulado “How Worried Should We Be About the Global Economy”, publicado en Project Syndicate, apunta que la inflación sigue por encima de las metas de los bancos centrales del mundo desarrollado, lo que aumentará las tasas de interés,
La sobrecarga de deuda pública, superior al 100% del PIB en varias economías avanzadas, complica el panorama al dificultar el financiamiento de una deuda tan elevada.
Moyo señala varios aspectos de relevancia y preocupación globales:
- Los inversionistas tradicionales están siendo desplazados por fondos con horizontes de inversión más cortos.
- Gran parte de la deuda pública estadounidense está en manos de China.
- El papel del dólar como reserva global está en duda, con los activos en oro superando a los bonos del Tesoro.
- Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a largo plazo han alcanzado sus niveles más altos desde 2002.
- En el S&P 500, siete empresas tecnológicas representan más del 30% de la capitalización de mercado, y la relación precio-ganancia (P/E) de sus acciones ha alcanzado niveles elevados.
- Se ha intensificado la polarización política en Estados Unidos y en Europa, lo que ha incrementado la volatilidad de los mercados.
- La crisis en las instituciones multilaterales aumenta la incertidumbre y afecta la transición energética, el comercio y los flujos de capital.
Robert Shiller (Premio Nobel de Economía) ha señalado que las burbujas de precios (como la inmobiliaria previa a 2008) son ignoradas debido a un optimismo irracional que supone que los precios de las acciones seguirán subiendo indefinidamente.
La Reserva Federal estadounidense permitió un exceso de liquidez que alimentó la burbuja del mercado previa a la crisis del 2008.
La falta de rendición de cuentas por parte de los directivos de Wall Street propició un descontento social que alimentó la polarización.
Ruchir Sharma, en el artículo "The Global AI Bust: What Will Survive When the Boom Ends" (publicado en Foreign Affairs), sostiene que la adopción de la IA sigue un patrón histórico de auge y caída propio de las revoluciones tecnológicas.
Las innovaciones generan burbujas impulsadas por un comportamiento humano que sobrevalúa la innovación tecnológica, con una inversión y una deuda excesivas.
Los gigantes de la infraestructura de hardware (en Taiwán, Corea del Sur, Japón e Israel) han experimentado crecimientos extraordinarios impulsados por la demanda de chips y de centros de datos, lo que se ha extendido a proveedores secundarios en el Sudeste Asiático y en México.
Sharma advierte que el estallido de la burbuja será inevitable. El colapso eliminará a los jugadores débiles y dejará un ecosistema más sólido, lo que impulsará la productividad a largo plazo.
Mientras tanto, la prensa internacional informa de una caída en los mercados bursátiles globales de semiconductores y tecnología, debido a temores sobre la solidez de la deuda en el sector de la inteligencia artificial (IA).
Se intensificaron las preocupaciones de los inversionistas sobre el alto endeudamiento y el gasto masivo de las empresas vinculadas a la IA. Los inversionistas han mostrado preocupación por la salud financiera del ecosistema de la IA. La crisis financiera y económica global podría estar a la vuelta de la esquina.
Recomendar Nota
