Fue fundador de la Corriente Democrática del PRI, partido al que renunció en 1987
Fue fundador de la Corriente Democrática del PRI, partido al que renunció en 1987

A los 92 años de edad, la noche de este miércoles falleció Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, tres veces candidato presidencial, gobernador de Michoacán de 1980 a 1986 y primer jefe de Gobierno del Distrito Federal electo por el voto popular.
Su elección en el llamado DF simbolizó la ampliación de los derechos políticos de sus habitantes y la consolidación de la competencia electoral en un espacio que durante décadas había estado gobernado mediante designaciones presidenciales.
Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, nació en la Ciudad de México el primero de mayo de 1934. Vivió sus primeros años en la Residencia Oficial de Los Pinos.
En 1954, siendo estudiante de Ingienería de la UNAM, incursionó por primera vez en la escena política al encabezar un movimiento estudiantil nacional en protesta por la invasión de Estados Unidos a Guatemala, que derrocó al presidente democrático Jacobo Árbenz.
En 1961, se unió activamente al Movimiento de Liberación Nacional (MLN), una organización de izquierda impulsada por padre Lázaro Cárdenas, intelectuales y activistas para defender la soberanía del país, promover la reforma agraria y rescatar los ideales de la Revolución Mexicana.
A mediados de la década de los setenta comenzó su carrera dentro de la estructura institucional. En 1976 fue senador de la República por Michoacán.
En 1980 fue postulado y elegido gobernador de ese estado, el último escalón de relevancia antes de su histórica ruptura con el régimen priísta.
La Corriente Democrática
En 1986, Cárdenas, junto con Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, formaron la Corriente Democrática al interior del PRI que exigía democratizar los procesos de selección de candidatos y cambiar el rumbo de la política económica del país.
La ruptura definitiva se concretó en octubre de 1987, cuando fue expulsado del Revolucionario Institucional. Tras su salida, fue postulado a la presidencia en las elecciones de 1988 por el Frente Democrático Nacional (FDN).
A esa candidatura se unió otro ingeniero: Heberto Castillo, quien declinó sus aspiraciones por el Partido Mexicano Socialista (PMS) para unirse a Cárdenas.
Compitió contra Carlos Salinas de Gortari (PRI) y Manuel Clouthier (PAN). El 6 de julio de 1988 se celebró la elección presidencial en que el priista resultó electo. La oposición denunció fraude electoral.
Al no alcanzar la Presidencia de la República, Cárdenas fundó el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Las aportaciones de Cárdenas
Cuauhtémoc Cárdenas ocupa un lugar central en la historia política del país. Su contribución permitió la apertura del sistema político, la construcción de una izquierda con presencia nacional y la defensa de un proyecto de Estado sustentado en la soberanía y la responsabilidad pública.
La elección presidencial de 1988 representó uno de los momentos decisivos de la transición democrática mexicana. La candidatura de Cárdenas, al frente del Frente Democrático Nacional, reunió a sectores de la izquierda, antiguos militantes del PRI y grupos ciudadanos inconformes con el sistema político.
La controvertida elección, marcada por las denuncias de fraude y las irregularidades en el cómputo de los votos, profundizó la crisis de legitimidad del régimen y colocó en el centro del debate la necesidad de contar con elecciones libres, equitativas y confiables.
Aquel movimiento contribuyó a ampliar la participación opositora y a acelerar la presión social por transformar las instituciones electorales. Su importancia histórica radica en haber convertido el reclamo democrático en una fuerza política de alcance nacional.
En 1989, Cárdenas fue uno de los principales impulsores de la fundación del PRD, que reunió a diversas corrientes de la izquierda y a sectores provenientes de la disidencia priista. La creación del partido permitió dar continuidad organizativa a la movilización de 1988 y construir una alternativa electoral frente al PRI y al PAN.
El proceso no estuvo exento de tensiones internas ni de dificultades, pero contribuyó a institucionalizar una parte importante de la oposición de izquierda. Con ello, Cárdenas participó en una transformación de largo alcance: el tránsito de una izquierda frecuentemente marginada del poder a una fuerza con capacidad de competir por gobiernos locales, legislaturas y la Presidencia de la República.
El pensamiento político de Cárdenas se distinguió por el nacionalismo, la defensa de la soberanía y de los recursos estratégicos del país, así como por la reivindicación de la justicia social y la democratización de las instituciones. Su trayectoria también estuvo vinculada a la convicción de que la transformación política requiere reglas institucionales y legitimidad electoral.
La importancia histórica del tres veces candidato presidencial está en haber contribuido a ensanchar los márgenes de la competencia política y a consolidar una oposición capaz de disputar el poder por la vía electoral.
La transición democrática de México no podría entenderse sin la contribución de Cuauhtémoc Cárdenas.
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