¿Efeméride o anuncio? Trump se apresuró el lunes a celebrar los 180 años de la toma “heroica” de la capital mexicana, que se cumplen el próximo año, en un insólito boletín de la Casa Blanca. El detalle está en que llama ‘victoria de la soberanía’ estadounidense, la obtención del territorio mexicano conquistado. ¿Efeméride adelantada o algo más?
Truman el malo. No es buena la imagen de Truman. Primero, porque sucedió en la Casa Blanca al progresista Roosevelt, ganador de la Segunda Guerra Mundial contra la expansión nazi. Segundo, porque en 1945 ordenó arrojar bombas atómicas contra la población civil de Hiroshima y Nagasaki para lograr la rendición de Japón, aliado de la ya derrotada Alemania nazi.
Tierra de conquista. Con Truman se inició la ‘guerra fría’ que ensombreció libertades y derechos civiles con la bandera de la lucha contra el comunismo, no sólo en Estados Unidos, sino en su ‘zona de influencia’, México incluido. Pero con la aparición en escena de Trump, Truman se revela como un presidente estadounidense con buena química con México, mientras Trump quiere pasarlo de nación en su zona de influencia a tierra de conquista.
Conciliación o guerra. En marzo de 1947, una de esas frases ‘de impacto’ que acuñan los expertos empañó la decisión de Truman de desvanecer las cicatrices de la “Guerra de México”, como se conoce allá a la invasión que terminó con la apropiación por Estados Unidos de más de la mitad del territorio mexicano. Era el centenario del inicio de aquella invasión y Truman llevó una ofrenda floral al monumento de los Niños Héroes, símbolo del heroísmo mexicano frente al ejército extranjero. Y una frase, ofensiva para unos, fuera de la realidad para otros, casi acaba con el gesto de conciliación: “Un siglo de rencor, borrado con un minuto de silencio”.
