Entre el puente relacionado con el aniversario de la promulgación de nuestra Constitución política y el periodo vacacional de Semana Santa, los problemas que el gobierno debe resolver y las situaciones a enfrentar no descansan. Probablemente se administran con la finalidad de que los días de asueto otorguen mayor tiempo a la reflexión sobre las cuestiones de mayor importancia.
La renuncia del coordinador del partido gobernante en el Senado de la República se da en un entorno de ese tipo. En asueto largo se anuncia tal determinación que, además, no sorprendió a nadie. Pero tal movimiento político ultracomplejo no es el fin de una crisis, es el inicio de una serie de decisiones que se irán tomando por el gobierno y su partido para enfrentar la situación general del país.
El frente internacional con el gobierno norteamericano no cesará y se intensificará en dicho periodo; después de Semana Santa probablemente veremos el resultado de las decisiones tomadas, ya sea de forma unilateral por nuestros vecinos o en colaboración con nuestras autoridades en relación con el combate al narcotráfico y la participación de servidores públicos en su complicidad.
En el mismo sentido la situación de la economía nacional y las finanzas públicas habrá de obligar a replantear el camino que tomará el país en relación con el fomento al desarrollo económico desde la perspectiva de la inversión privada, lo que implicará la revisión del ámbito de protección jurídica a dicho sector.
La cuestión social es, como siempre, la más importante. Sobre todo, por la forma en que se detectan, o no, los conflictos que se dan a ras de tierra. Ante un posible conflicto de interés entre el partido en el poder y el propio gobierno es evidente que el análisis sobre el comportamiento social no quedará en manos del instituto político y será más motivo de atención por las autoridades gubernamentales. Ordinariamente la esfera política municipal y estatal tendrían que ser un filtro muy sensible para comunicar la situación a las autoridades federales; sin embargo, la masiva llegada de personas sin experiencia o capacidad política a las presidencias municipales en la elección de 2024, hace más difícil la inmediación en el flujo de información sensible y veraz.
Focos rojos evidentes son los relacionados con temas de seguridad, salud y justicia, pero los asuntos más complejos son los que no son evidentes para el público en general y, por tal motivo, pudieran pasar desapercibidos para los órganos de gobierno, ya sea por atender lo urgente o por la inercia en la operación de las instituciones.
El éxito de la acción gubernamental se manifiesta cuando la crisis se controla, resuelve y se comunica en tal sentido con eficacia. Su fracaso se hace evidente cuando estalla sin control. Yo viví las dos.
Todo puede pasar.
