Uno de los delitos más graves y persistentes es el de la extorsión. Las organizaciones delincuenciales obtienen una parte importante de sus ingresos amedrentando a la ciudadanía.
Lo hacen contra productores en el campo, contra comerciantes grandes y pequeños y contra la población que está a su merced.
Es una de las conductas criminales más ruines, porque requiere al menos de dos premisas, que quienes amenazan estén en posibilidad de cumplir sus amagos y que la debilidad institucional sea notable, dejando a la ciudadanía a su suerte, ya que no tienen a quien acudir para que los proteja.
Lo notable es cuando la simbiosis ya es total, cuando los líderes o los socios de las pandillas se sientan en las oficinas de gobierno.
Es como ocurre en Tequila, Jalisco, donde el presidente municipal, Diego Rivera, era el jefe de la banda de extorsionadores y además trabajaba para el CJNG y entregaba una suerte de tributo de 40 millones de pesos anuales a Nemesio Oseguera El Mencho.
El alcalde no escatimaba. Desde un vendedor en triciclo, hasta la tequilera Cuervo (que lo denunció y propició su caída) , todos tenían que pagar cuota.
Rivera fue postulado por Morena a la alcaldía. Nadie se ocupó de investigar al candidato, o no les pareció relevante averiguar de dónde provenía, más allá del paso por otras oficinas municipales y de los contactos con que tenía su padre, también político.
Es probable que los haya persuadido de que contaba con los recursos suficientes para solventar una campaña, y obviando, por supuesto, que amenazó a sus adversarios internos, obligándolos a dejarle el campo libre.
Un delincuente como el ahora exalcalde, no se forma en unos años y mucho menos al momento de tomar posesión.
Rivera ya era un cuadro del CJNG desde mucho antes de que los ciudadanos fueran a las urnas.
En Morena están enfrascados en cambiar la forma de designación, que hacen los partidos, de los listados plurinominales, pero lo que sería loable es que se ocupen, en primera instancia, de cerciorarse de que las postulaciones que ellos mismos realizan no sean como la Tequila.
