Dicen en los pasillos de Palacio Nacional que a la presidenta Claudia Sheinbaum no le cayó muy bien la publicación de Proceso en la que se adelanta el libro Ni venganza ni perdón, de Julio Scherer Ibarra, quien documenta cómo un programa presentado como “justicia social” en favor de los electricistas, fue usado para operar políticamente con recursos públicos y que el protagonista del desvío fue Jesús Ramírez Cuevas.
Nos contaron que al coordinador de Asesores le dirán que entregue las llaves de la oficina la siguiente semana, pero que no necesariamente lo dejarían sin hueso.
Pronóstico reservado y seguro vendrán más revelaciones en el libro que Scherer escribió con el experimentado periodista Jorge Fernández Menéndez.
SomosMX estará en la boleta
La organización SomosMX alcanzó las 256 mil afiliaciones que, sumadas a las más de 200 asambleas distritales, completan los requisitos para que el INE les otorgue el registro como partido político.
Sería terrible que los consejeros electorales escatimaran el logro y, peor aún, que intenten detener a un esfuerzo ciudadano que abonará en la pluralidad.
El partido de Guadalupe Acosta Naranjo es producto, en gran medida, de las movilizaciones ciudadanas que impidieron que se debilitara a la autoridad electoral y participaron, desde la sociedad civil, en la campaña de Xóchitl Gálvez dentro de la coalición Fuerza y Corazón por México.
Cuba ya sin combustible, recibirá arroz y frijoles
En las próximas horas, Cuba se quedará sin combustible para los aviones. Esto ya fue comunicado a las líneas aéreas y a los turistas que permanecen en la isla, porque se dificultará su salida.
Es un golpe ya devastador, porque Cuba vive del turismo, pero ahora será muy complicado, casi imposible, que lleguen viajeros en las próximas semanas o mientras dure la emergencia.
La urgencia, por donde se le vea, es el suministro de combustible, pero es lo que prohibió el gobierno de Donald Trump.
Como desde México ya no se puede enviar petróleo, se decidió cargar dos buques de la Secretaría de Marina, con 800 toneladas de ayuda humanitaria, como leche, sardinas, frijoles, arroz y productos cárnicos.
Todo ayuda, aunque lo que realmente importa ya no llegue.
