"No importa quién seas en tu interior, son tus actos los que te definen"
Rachel Dawes a Bruce Wayne, Batman
Culiacán, Sin.- En México la democracia está abatida. ¿Y aniquilada? Bueno, esperemos que aún siga viva. La violencia política y la cada vez más fuerte intervención de la triada de poder -narco, gobierno y Ejército- hacen que la democracia agonice, si es que aún no ha fallecido.
El pasado 28 de enero, los diputados sinaloenses de MC, Sergio Torres y Elizabeth Montoya sufrieron un atentado a balazos en céntricas calles de Culiacán.
Elizabeth Montoya perdió un ojo en el ataque. Sergio Torres tuvo impactos de bala en la cabeza y se debate entre la vida y la muerte, aun cuando lo declaran estable pero grave.
Hasta hoy, la principal línea de investigación apunta hacia la lucha política que se da por la dirigencia del Sindicato del Ayuntamiento de Culiacán. Sí… sí leyó bien. Fue la disputa del control político de un sindicato. De un simple sindicato.
¿Qué pasará cuando se dispute el poder de una gubernatura? Ufff… Ni qué pensarlo.
Pero eso no es todo. El pasado miércoles, un grupo de gente armada llegó hasta la casa de Homar Salas, el ganador de la contienda por el sindicato del ayuntamiento de Culiacán y le dejó un mensaje escrito con balas. Su casa fue baleada. El mensaje fue entregado.
Esa es la violencia política que se vive y se agudiza en México desde 2021 cuando los cárteles entraron con sus armas a decidir el rumbo de la elección en 14 estados donde se disputaban gubernaturas y donde Morena ganó casi todo.
Hoy, esa violencia política que se da en todo el país y se refleja con muchos hechos violentos, como el asesinato de la regidora de MC Blanca Estela Álvarez o el asesinato del alcalde de Uruapan Michoacán, Carlos Manzo, dibuja un escenario complicado para la abatida democracia mexicana de cara a la elección de 2027.
1.-Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador la disputa del poder en México ya no se dio en el terreno de las ideas o de las ideológicas. Se dio en el terreno de las balas.
La conquista del poder se criminalizó. Ahí están las crónicas en textos y videos de lo que ocurrió en casi todos los estados -14 en total- donde hubo elecciones federales intermedias y locales incluyendo la disputa de gubernaturas.
El crimen organizado se robó las urnas, las embarazó, las regresó para que contaran los votos los organismos electorales y los validarán.
2.-Pero si eso no bastara, los cárteles secuestraron a operadores políticos de la oposición, -en Sinaloa fueron más de mil- y además se les quitó el dinero que se había dispuesto para la movilización de votantes. El narco fue el gran elector y Morena el gran ganador.
¿Qué fue lo que dijo Andrés Manuel cuando le cuestionaron la intervención de los grupos delictivos? Bueno, dijo que “los muchachitos” se portaron muy bien, no así, los delincuentes de cuello blanco -no dio nombres- a quienes se les impidió hacer “mapachadas”.
3.-Pero secuestrar gente y luego liberarla una vez pasada la jornada electoral o robarse las urnas, es quizá lo de menos. Lo más grave es que durante el ejercicio de gobierno de AMLO se registraron 587 asesinatos políticos y hubo más de mil 200 atentados.
La violencia política se disparó y la criminalización como ruta para llegar al poder se fortaleció.
4.-La elección de 2024 no fue la excepción. Los jefes de los cárteles dictaron línea desde antes. Ellos decidieron quién se postulaba como candidato y quién no.
Lo opositores con capital político, que le podían ganar a Morena, fueron bajados antes de registrarse como candidatos. Quienes no acataron la instrucción, fueron bajados con el poder de las balas en pleno proceso electoral. Muchos casos quedaron registrados.
5.-¿Y qué pasará en 2027? La respuesta es la misma que previo a 2024. Si no se logra inhibir la participación del narco a favor de Morena, ni postulando al papa León XIV, la oposición podrá ganar la elección.
Hay que decirlo, el escenario para 2027 lucirá mucho más complicado si no se cambian las reglas del juego y si no se saca al narco de las elecciones.
Los organismos electorales ya están erosionados y copados por el régimen morenista. El INE ya no es garantía de que los votos se cuenten y cuenten a la vez.
El Tribunal Electoral ya no da certidumbre de que la ley se aplique pareja y se sancionen las violaciones cometidas por los candidatos de Morena. Todo lo legitima y nunca las evidencias presentadas por la oposición son suficientes.
6.-La participación del crimen organizado es el principal enemigo de la participación social en las elecciones. Pero además, también para la libre competencia electoral. El narco inhibe que el ciudadano sea el gran elector y esa facultad la asume él.
7.-Hay una captura del Estado por un grupo en el poder. Tiene copado al Poder Judicial y a los organismos electorales. No hay división de poderes ni reglas del juego con suelo parejo.
Con la violencia política y la criminalización del método de acceso al poder, se ha debilitado la democracia al fomentar impunidad, intimidar la participación y erosionar instituciones.
Con ese escenario se irá a las elecciones de 2027 con una democracia abatida y con la duda de si ya fue aniquilada.
¿Y todavía se puede rescatar y revivir?
Ya veremos, dijo el ciego.
Habrá que estar pendientes.
