Claudia Sheinbaum no ha confirmado si ella dio la orden de ejecutar el operativo, no reforzó seguridad ni dio información oficial
Claudia Sheinbaum no ha confirmado si ella dio la orden de ejecutar el operativo, no reforzó seguridad ni dio información oficial

Silencio, vacío informativo y más de 62 horas de información a medias, revelan que el Gobierno de México no ha sido transparente respecto a la captura y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”. No se ha mostrado su cadáver, no se han dato detalles de la autopsia y mucho menos se sabe si ella dio la orden del operativo para atraparlo.
Desde las 6 de la mañana del domingo 22 de febrero, cuando inició el despliegue de alta precisión por parte de las Fuerzas Especiales del Ejército y la Guardia Nacional en una cabaña del poblado de Tapalpa, Jalisco, y hasta el cierre de esta edición, persiste la duda de si fue la presidenta Claudia Sheinbaum la que ordenó el operativo para detener a “El Mencho” o sólo fue informada por el Ejército de que el capo había sido capturado y muerto.
De acuerdo con el informe oficial de la Secretaría de la Defensa Nacional, en la mañana del domingo se rodeó la cabaña de descanso en donde Inteligencia militar ubicó al capo líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, tras seguir el rastro de una persona cercana a su círculo afectivo, una de sus novias, según explicó el General Ricardo Trevilla Trejo.
Después se filtró en el diario estadounidense The New York Times, que fueron los trabajos de inteligencia de la CIA “determinantes para conocer la ubicación del criminal”.
Entre las 8:30 y las 10:00 horas de ese 22 de febrero, se desató un cruento enfrentamiento. El relato de la Defensa fue que el círculo de seguridad del narcotraficante opuso resistencia con armamento de alto poder, incluyendo lanzacohetes. Se describió la noche de ese día, que Oseguera intentó huir hacia una zona boscosa cercana, donde resultó herido de gravedad por disparos de arma de fuego. No hay imágenes oficiales.
Rebasaban las 9:00 horas y ya se reportaba en redes sociales que grupos de sicarios, criminales de poca monta tomaban vehículos a la fuerza, los atravesaban en las calles de Guadalajara o los incendiaban.
A las 11:15 de ese mismo domingo, fuentes federales filtraron a medios de comunicación que "El Mencho" había sido capturado con vida, pero que había muerto en un intento de traslado, el cual se había planeado a la ciudad de Guadalajara.
Aproximadamente a las 12:54, al concluir el evento de entrega de programas del Bienestar y de obras de agua en San Pedro, Coahuila, la presidenta Sheinbaum tocó el tema del operativo, a pregunta expresa de la prensa y mientras se disponía a abandonar el lugar en su camioneta.
"Presidenta, ¿qué nos puede decir de la captura del Mencho? ¿Ya se confirmó su muerte?", insistieron los reporteros.
"En un momento va a informar el Gabinete de Seguridad. Van a informar ellos en un momento", respondió la jefa del Ejecutivo.
"¿Qué mensaje le manda a la ciudadanía ante los bloqueos en Jalisco?", insistieron periodistas
"Va a informar el Gabinete de Seguridad en un momento. Estamos en coordinación", repitió la presidenta.
Minutos antes de estas declaraciones, se reportó que la presidenta sostuvo una llamada de aproximadamente dos minutos dentro de su vehículo, donde fue informada por el Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, sobre el fallecimiento de Oseguera durante el traslado aéreo.
Fue hasta las 13:04 de la tarde cuando la Secretaría de la Defensa Nacional emitió información oficial en un comunicado de prensa en la que indicaba que Rubén "N" (Nemesio Oseguera) había fallecido durante el traslado a la capital mexicana debido a la gravedad de sus heridas.
El Ejército Mexicano precisó que la muerte ocurrió a las 12:22, mientras el helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana realizaba el traslado hacia una zona hospitalaria de alta seguridad. La causa reportada fue paro cardiorrespiratorio derivado de choque hipovolémico (pérdida masiva de sangre).
A partir de las 14:00 y durante todo el día se desataron narcobloqueos, balaceras, quemas de lugares y enfrentamientos en respuesta a la caída del líder criminal. Se reportaron vehículos incendiados y carreteras cerradas en Jalisco, Nayarit, Michoacán y Colima y 13 entidades más.
No fue sino hasta las 15:32 horas que, a través de sus redes oficiales la presidenta emitió un mensaje más estructurado: "Existe absoluta coordinación con gobiernos de todos los estados; debemos mantenernos informados y en calma. Mi reconocimiento al Ejército y la Guardia Nacional". Ni una sola explicación de la orden ejecutiva.
Fue a las 18:00 horas del domingo cuando un vehículo blindado de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) arribó a las instalaciones de la FEMDO (Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada) en la CDMX con los restos de Nemesio Oseguera para las pruebas periciales de ley.
El lunes 23 de febrero de 2026 fue el día de la consolidación informativa respecto del operativo, de la muerte, de las implicaciones, los bloqueos, pero no de la claridad de quién habría dado la orden de atrapar al capo y usar la fuerza del Estado para tal propósito.
Tras la confusión y el caos del domingo, el Gobierno de México utilizó la conferencia matutina y comunicados técnicos para presentar la narrativa oficial y las pruebas científicas, pero del cadaver ni una imagen, del sitio del operativo, tampoco.
A las 07:18 del lunes, Sheinbaum confirmó que la operación fue estrictamente nacional. "Las operaciones de seguridad dentro del territorio mexicano son realizadas exclusivamente por fuerzas federales, sin participación de elementos de las fuerzas estadounidenses", declaró, desmintiendo rumores sobre intervención directa de la DEA. detalló que la colaboración bilateral se dio a través de intercambio de información e inteligencia, sin intervención operativa.
Aseguró que el Estado actuó en "legítima defensa" y que no se permitiría la impunidad.
Después intervino el General Ricardo Trevilla Trejo, titular de Sedena, quien a las 07:45 horas reveló que la inteligencia militar siguió a una pareja sentimental del capo el 20 de febrero, lo que permitió ubicarlo en Tapalpa.
Describió un enfrentamiento "muy violento" donde el círculo de seguridad usó lanzacohetes, lo que dejó como saldo la muerte de al menos 3 militares en el momento del operativo. Detalló que Oseguera fue herido mientras intentaba ocultarse en la maleza de una zona boscosa.
Informó el despliegue de 2,500 efectivos adicionales en Jalisco para contener las represalias.
Le siguió en el turno Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, quien a las 8:01 reportó que 25 elementos de la Guardia Nacional habían sido asesinados en los ataques posteriores (emboscadas y bloqueos) en 17 entidades del país, además de un custodio, un elemento de la fiscalía local y una mujer.
Junto con el General Trevilla, confirmó la muerte de un operador clave apodado "El Tuli" en El Grullo, Jalisco, quien coordinaba los bloqueos tras la caída del líder y ofrecía 20 mil pesos a a los sicarios por cada guardia nacional que cayera.
A las 11:21 horas, mientras los restos eran analizados en la Ciudad de México, se emitió una actualización en voz de García Harfuch en breve rueda de prensa. Confirmó que la FGR ya había validado la identidad de Nemesio Oseguera Cervantes a través de rasgos fisonómicos y dactilares preliminares. De nuevo sin una fotografía o video que certificara los dichos.
Ante la pregunta de la prensa, Harfuch señaló: "Normalmente los familiares reclaman los restos y se entregan; estamos a la espera de los protocolos legales".
Fue hasta las 15:50 de la tarde del lunes que la Fiscalía General de la República emitió un comunicado técnico, que cerró la incertidumbre jurídica y científica.
En él se informó que peritos de la Agencia de Investigación Criminal confirmaron mediante pruebas de ADN que el cuerpo correspondía al perfil genético de Nemesio Oseguera Cervantes.
El dictamen médico -del que no se especificó con elementos de prueba de quién se realizó, o si algún familiar proporcionó muestras para el contraste-, confirmó que la causa de muerte fue un choque hipovolémico consecutivo a heridas producidas por proyectil de arma de fuego de alta velocidad.
Se confirmó además la identificación de dos escoltas del círculo más cercano que también fallecieron en el traslado. También se dijo que se habían abierto 57 carpetas de investigación relacionadas con los actos de terrorismo y narcobloqueos ocurridos en 17 estados de la República (37 de ellas solo en Jalisco).
Este martes 24 de febrero, la presidenta respondió a varias interrogantes de la prensa sobre el cambio de la estrategia de Seguridad, pero además de no tener ninguna pregunta al respecto de la orden ejecutiva del operativo y captura, se concentró en la discusión sobre la estrategia contra el crimen organizado. De la orden inicial, nada.
En su columna en la revista Nexos, el investigador y especialista en medios, Raúl Trejo Delarbre suma al mar de dudas y dice: “El domingo 22 de febrero el Estado mexicano alcanzó un triunfo muy importante en la persecución a la delincuencia. Ese día, además, la política de información del gobierno de la presidenta Sheinbaum tuvo un tropiezo significativo: durante horas especialmente difíciles, el país no recibió explicaciones confiables por parte de la autoridad federal.
“El vacío lo ocuparon versiones falsas o incompletas. El desconcierto y el miedo se retroalimentaban con la expansión de rumores y mentiras. El gobierno federal, en vez de esclarecer y precisar, les regateaba a los ciudadanos las informaciones que buscaban”.
Se puede también remitir al historiador y analista Héctor Aguilar Camín, en su artículo en Milenio, quien publica este martes: “La pregunta puede parecer ociosa pero quizá no lo sea: ¿quién le dio la orden al Ejército para que arrancara el operativo en el que fue capturado y muerto El Mencho? La presidenta Sheinbaum dijo en su conferencia del lunes: “Muy temprano me llamó el general secretario, me informó de lo que estaba ocurriendo”.
“No dice que ella dio la orden para el operativo, sino que el secretario de la Defensa “le informó de lo que estaba ocurriendo”. Es decir, que el operativo ya estaba en marcha.
“El matiz es importante, creo, porque la eliminación de 'El Mencho' tiene algo de un punto de no retorno en el trato del gobierno federal al crimen organizado: no más tolerancia, no más abrazos”.
Remata el columnista de este diario, José Carreño Carlón: “El prolongado silencio -la
distancia- de los hechos por la presidenta, supuestamente para diferenciarse de los
presidentes Peña y Calderón ante hechos comparables; la imparable versión de la muerte
deliberada de El Mencho para evitar una depuración a Estados Unidos, donde exhibiría sus
complicidades mexicanas; el ocultamiento, hasta el momento, de alguna imagen del
cadáver; el protagonismo opaco del Ejército: todo parece atentar contra el fervor del
discurso del lunes del general secretario”.
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