Angela Davis desborda la UNAM, una multitud quiso escucharla
Rocío Macías
26/08/2026
La presencia de la filósofa, escritora y activista en la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios despertó el interés de cientos de jóvenes, que se formaron desde las 6 de la mañana para verla, y aunque un hombre quiso tomar el escenario para protagonizar una protesta, la conferencia se llevó a cabo y dejó varias reflexiones y frases como "La desesperanza no es una opción, cuando generamos activismo damos esperanza"
Desde las seis de la mañana, cientos de jóvenes hicieron fila frente a la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario en CU para escuchar a Angela Davis. Algunas llevaban libros; otras hicieron pulseras y pequeños freebies con fotografías de la filósofa estadounidense, en una escena que por momentos pareció la espera para un concierto, como si fuera Taylor Swift. Cuando la UNAM anunció que el recinto había llegado a su capacidad, la fila no desapareció. Algunas asistentes incluso lograron entrar en un portazo y otras desde afuera esperaron y escucharon la conferencia.
La expectativa acompañó la llegada de Davis a la FILUNI, donde sostuvo el diálogo magistral “Abolición, feminismo, ¡ahora!”, junto con la académica Gina Dent y Amneris Chaparro Martínez, con la maestra Rosa Beltrán, coordinadora de Difusión Cultural, en la presentación.
Antes de comenzar, sin embargo, un hombre subió al escenario para realizar una protesta y se negó durante cerca de media hora a retirarse. El episodio retrasó el encuentro y generó tensión entre las asistentes, hasta que los reclamos del público terminaron por obligarlo a abandonar el lugar. “Fuera ese vato”, corearon algunas personas mientras la situación llegaba a su fin.
Después, Davis habló de libros, cárceles y libertad. Recordó su propia historia y la movilización que acompañó su encarcelamiento: “Me condenaron tres veces a la pena capital, si estoy libre es porque mucha gente se enfrentó a los hombres más poderosos del mundo”.
También reivindicó la lectura como una forma de libertad. “Casi todos los años de mi vida los he dedicado a la lectura, no me puedo imaginar un mundo sin libros. Las personas presas descubren en ellos que hay un mundo de libertad”, dijo.