La Cámara de Diputados aprobó en lo general a las 00:15 horas del 25 de febrero de 2026 la minuta que reforma el artículo 123 de la Constitución en materia de reducción de la jornada laboral, con 469 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones, alcanzando mayoría calificada.
La sesión inició el martes 24 de febrero alrededor de las 11:20 horas, por lo que se extendió por más de 13 horas de debate.
Minutos después, a las 00:28 horas, el dictamen fue aprobado en lo particular con 411 votos a favor y 58 en contra, sin abstenciones, cifra que permitió nuevamente alcanzar mayoría calificada con el voto a favor del PAN. La reforma establece la reducción gradual de la jornada semanal hasta llegar a 40 horas.
Durante la discusión, la diputada federal Patricia Mercado, de Movimiento Ciudadano, explicó que su grupo parlamentario presentó una moción suspensiva debido a que, afirmó, existen 11 o 13 iniciativas vigentes en la Cámara de Diputados sobre la reducción de la jornada laboral que no fueron integradas al dictamen.
Señaló que en la legislatura pasada se había votado en comisión un proyecto que reconocía expresamente 40 horas con dos días de descanso, elemento que no quedó incorporado en la redacción aprobada. Asimismo, indicó que su bancada votaría a favor en lo general por respaldar la reducción a 40 horas, pero en contra en lo particular si no se aceptaban sus reservas para incluir de manera explícita los dos días de descanso.
El dictamen aprobado reforma las fracciones IV y XI del Apartado A del artículo 123 constitucional para establecer como límite máximo una jornada de 40 horas semanales, con un régimen transitorio que prevé una implementación gradual: 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030.
Se mantiene el esquema constitucional de seis días de trabajo por uno de descanso y se modifican las reglas sobre horas extraordinarias.
El decreto señala que la reducción no implicará disminución de salarios ni prestaciones y establece un plazo de 90 días naturales para que el Congreso adecúe la legislación secundaria.
Tras su aprobación, la minuta fue remitida a las legislaturas de los estados y a la de la Ciudad de México para sus efectos constitucionales.

