Ante el anuncio del inminente cierre de la casa editorial, tanto lectores como escritores se han manifestado en redes sociales, con mensajes de tristeza y otros de resistencia
Ante el anuncio del inminente cierre de la casa editorial, tanto lectores como escritores se han manifestado en redes sociales, con mensajes de tristeza y otros de resistencia
Hay noticias que no solo afectan a una empresa, sino que dejan una pregunta abierta sobre el país que se quiere construir. El anuncio de que Ediciones Era suspenderá sus actividades, después de 66 años, provocó una reacción inmediata entre escritores, editores, lectores y representantes del mundo cultural. La editorial reconoció que las condiciones actuales del mercado ya no le permiten sostenerse con la venta de sus libros. Con ello, llega a su fin una de las casas editoriales que durante décadas estuvo ligada al pensamiento crítico y a la literatura mexicana.
“Las actuales condiciones del ecosistema editorial del país son inviables para sostener esta empresa”, señaló Era al comunicar su decisión, al tiempo que anunció que comenzará a cerrar cuentas con las librerías y puntos de venta donde todavía circulan sus títulos. La editorial fue fundada en 1960 por los hermanos Neus, Jordi y Quico Espresate, junto con Vicente Rojo y José Azorín. El nombre ERA surgió precisamente de las iniciales de los apellidos de sus fundadores, quienes construyeron un catálogo que se convirtió en referencia para varias generaciones de lectores.

Entre las reacciones más contundentes estuvo la de Rafael Pérez Gay, quien pidió evitar que el anuncio se convierta en el punto final para la editorial. “Aún no se cierran por completo las puertas de ERA. Debemos reabrirlas, no permitamos así el final de una tradición”, escribió el editor y escritor. Pérez Gay también señaló que la crisis no puede explicarse únicamente por la pandemia y cuestionó las decisiones tomadas durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador: “Un comentario, no solo fue la pandemia, sino el gobierno de López que se negó a rescatar algo de la industria editorial. Y Taibo destruyó lo que quedaba”.
Héctor de Mauleón también reaccionó al anuncio y puso el cierre de Era dentro de un panorama más amplio de dificultades para el sector editorial. “Después de 66 años de historia, Ediciones Era cierra sus puertas. Un golpe terrible que habla del estado de desgracia en que hoy se encuentra la industria editorial mexicana”, escribió. El periodista destacó además el peso histórico de la editorial al señalar: “Se va la casa de Pacheco, de Monsiváis, de Pitol, de Benítez, de Poniatowska…”.

El peso de Era se entiende también por los nombres que forman parte de su catálogo. La editorial publicó obras de Octavio Paz y Gabriel García Márquez, ambos ganadores del Nobel de Literatura, así como de Elena Poniatowska, Carlos Fuentes y José Emilio Pacheco, reconocidos con el Premio Cervantes. A ellos se suman autores fundamentales como José Revueltas, Carlos Monsiváis, Juan Rulfo, Pablo González Casanova y Rosario Castellanos. Durante más de seis décadas, sus libros participaron en debates literarios, políticos y sociales que marcaron distintas etapas de la vida pública mexicana.
La directora de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Marisol Schulz, consideró que el cierre “cimbra al mundo editorial mexicano” y afecta especialmente a los lectores. La editorial explicó que sus dificultades se profundizaron durante los últimos seis años, principalmente por las consecuencias de la pandemia, que golpeó a las pequeñas y medianas editoriales y a las librerías independientes encargadas de distribuir sus títulos. Para el analista Gabriel Guerra Castellanos, la desaparición de Era dejará un vacío en las letras y el pensamiento, mientras que el académico Raúl Trejo Delarbre advirtió que México carece de una política pública suficiente para respaldar a las editoriales pequeñas y medianas.
El cierre de la editorial marcaría el fin de una era. Miles de personas tienen en su biblioteca varios títulos que formaron parte de su juventud y crecimiento estudiantil y cultural. Títulos emblemáticos para la historia del país y hasta punto de reunión en sus stands en diferentes librerías y ferias. Ediciones Era es parte de la vida de miles de lectores, escritores y editores.
Ernesto Lumbreras, poeta y autor de la casa, definió el anuncio como una “catastrófica noticia para la cultura de México”. Pérez Gay, por su parte, insistió en que todavía existe la posibilidad de evitar el final definitivo de la editorial. Mientras comienzan los trámites para retirar sus libros de los puntos de venta, queda la dimensión de una pérdida que va mucho más allá de un sello: la de una institución que durante 66 años ayudó a formar lectores y a mantener vigente una conversación que México difícilmente puede darse el lujo de perder.
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