El acto de “celebración y defensa” llevado a cabo ayer por Claudia Sheinbaum y Morena tuvo dos objetivos: i) arroparse en su narrativa, es decir, en su fantasía de un país que ha superado todas las utopías, como instrumento para unificar a sus bases y demostrar músculo político y, ii) enviar un doble mensaje –muy peligroso— de enfrentamiento con EU y la mitad del país que no es morenista y de que no les importan las consecuencias de mantener un proyecto político sustentado en la concentración total del poder, incluido, por supuesto, el del crimen organizado.
El contexto es importante: los severos desgastes y contradicciones de sus ocho años de “gobierno”: una economía estable, pero con demasiados flancos débiles que perfilan al país a una grave crisis de finanzas públicas con estancamiento económico; un pacto innegable de intercambio político con las principales organizaciones criminales para consolidar la hegemonía política de Morena, amenazado desde Estados Unidos y que ha puesto a las relaciones bilaterales al borde de una crisis sin precedente; producto de lo anterior, un desmoronamiento cada vez más acelerado de la legitimidad ética y social del proyecto y del liderazgo presidencial. El rijoso acto celebratorio fue la repuesta a ese momento, el reconocimiento de que están en un aprieto muy grave.
Así, el primer objetivo era mostrar músculo político mediante la movilización en todos los estados y lanza un discurso con una fórmula muy gastada y poco eficaz para emocionar a sus bases: los logros de este gobierno son inconmensurables, todo es maravilloso, el paraíso se quedó corto; hay obra pública en exceso, aunque pierde billones de pesos; Pemex es la mejor empresa del mundo, las cifras económicas son de risa, ya bajó la inflación, el empleo crece desmesuradamente.., pero en la economía informal. Igual que los discursos de Echeverría y López Portillo: una danza infinita de logros.
Segundo componente del discurso: como no hay absolutamente nada criticable en el gobierno y la felicidad del pueblo es total, la única razón posible de las campañas mediáticas contra el gobierno es una injustificada conspiración de la ultraderecha internacional, incluyendo al gobierno de EU y a los mexicanos enemigos de la 4T, que quieren recuperar sus privilegios.
Tercero, una vez que se ha dejado muy claro que no hay posibilidad de autocrítica ni de corrección de ninguna política pública (todo marcha maravillosamente) y que se han identificado los enemigos del pueblo, hay que decirles que no habrá cambio posible en la ruta porque tienen la verdad. Ninguna concesión a Estados Unidos ni a Trump, que quiere ganar elecciones usando a México, y el aviso claro de que ningún político morenista vinculado con el crimen organizado será entregado, ya que se duda de las verdaderas intenciones detrás de las solicitudes de extradición.
En otras palabras, el evento fue la confirmación de que el gobierno de la 4T se atrincherará tanto frente a la Casa Blanca como a cualquier crítica interna que plantee cambios a las políticas de cualquier tipo. Es el reconocimiento tácito de un gobierno que se siente asediado, pero se niega a reconocer que sus errores y vulnerabilidades lo pusieron en esa situación.
Frente a la oposición y los críticos internos, el atrincheramiento ya comenzó a operar: fueron las reformas para anular las elecciones por injerencia extranjera y la prolongación del vergonzoso sometimiento del Tribunal Electoral. (¿Habrá mexicanos más indignos que esos tres magistrados?) Háganle como quieran, pero no piensan dejar el poder, aunque pierdan las elecciones. Trinchera constitucional. En algún momento, la realidad alcanzará y desmoronará esas trincheras.
Frente a Estados Unidos, el atrincheramiento es de papel maché tricolor: el discurso hueco e hipócrita de la soberanía, “México no es piñata de nadie”. No creo que resista mucho; el arsenal de Trump es muy variado y potente y sí, la piñata se romperá en detrimento de todos nosotros, con el riesgo de que Sheinbaum y AMLO negocien en lo oscurito y se salven ellos y sus políticos corruptos y vinculados al crimen organizado.
Recomendar Nota
