La contención se logró por un estado de fuerza conjunto de 46 mil 835 elementos del orden que fueron desplegados en toda la ciudad
La contención se logró por un estado de fuerza conjunto de 46 mil 835 elementos del orden que fueron desplegados en toda la ciudad

La muralla policial alrededor del estadio Azteca y el despliegue de inteligencia en puntos estratégicos, permitieron que rodara el balón al iniciar la Copa Mundial en la Ciudad de México, en medio de un ambiente previo tenso.
La CNTE se abstuvo de acciones violentas. El foco rojo lo encendieron miembros del “Bloque Negro” y radicales, quienes agredieron a la policía en inmediaciones de la Puerta 8 del recinto deportivo, volcaron un auto, hicieron quemas y destrozos.
Se registran enfrentamientos entre integrantes del denominado Bloque Negro y elementos de la SSC CDMX en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México.
— La Aurora (@AuroradeMexico) June 11, 2026
La zona permanece bajo fuerte resguardo policial en el arranque de las actividades relacionadas con la inauguración del… pic.twitter.com/m58vOUTWvA
No se registró la presencia del “ala radical” de normalistas de Ayotzinapa que, de acuerdo con un reporte del Gabinete de Seguridad, tenían preparadas mil bombas incendiarias para utilizarlas durante el desarrollo del Mundial.
Aparte del choque del “Bloque Negro”, donde siete personas fueron detenidas, colectivos de madres buscadoras, jueces y magistrados cesados tras la Reforma Judicial de 2024, integrantes de la CNTE, jubilados, entre otros manifestantes, se toparon con la “Última Milla” y el inédito plan de seguridad.
“¡Quieren fiesta, ahí está una fiesta simulada!”, gritaron familiares de personas desaparecidas al gobierno de la 4T al ser frenadas durante su movilización pacifica sobre calzada de Tlalpan, a la altura de la estación Textitlán del Tren Ligero, por granaderos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y personal del gobierno de la CDMX.
El costo de la paz mundialista para evitar la confrontación abierta fue transformar el sur de la CDMX en una zona restringida, imponer el home office, suspender clases, ahorcar la movilidad en vías principales, como Tlalpan, y cerrar estaciones del Metro y del Tren Ligero.
Los gobiernos de Claudia Sheinbaum y de Clara Brugada montaron un estado de fuerza conjunto de 46 mil 835 elementos, entre policías, guardias nacionales, Ejército, Fuerza Aérea, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y paramédicos de Cruz Roja en diversos sitios, incluido el estadio.
La euforia aficionados contrastó con las voces de madres buscadoras que tomaron las calles para gritar al mundo la crisis de desaparecidos en México, y lanzaron pétalos de cempasúchil a su paso.
“No tenemos partido, no tenemos color, no tenemos más que nuestra digna rabia”, respondieron a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien indaga el “financiamiento” que, aseguró, reciben madres buscadoras, sobre todo procedentes de Jalisco.
Para la secretaría de @SEGOB_mx Rosa Icela Rodríguez el tema central no es la manifestación legítima de las madres buscadoras, sino quién las trasladó a la CDMX#mundialdefútbol pic.twitter.com/SZirAXDl8e
— La Aurora (@AuroradeMexico) June 11, 2026
Contingentes de la CNTE fueron monitoreados en tiempo real e infiltrados por agentes de inteligencia. Fracasaron en su intento de acercarse al coloso de Santa Úrsula al encontrar el operativo de seguridad en Tlalpan y División del Norte.
En ese momento, se sumaron jóvenes embozados que trasladaron la tensión a los alrededores. Rompieron las vallas metálicas de un tramo del Tren Ligero y cruzaron por las vías para ganar Tlalpan antes de División del Norte.
Los aficionados ingresaban con apuros al estadio Azteca, en medio de innumerables filtros. Si querías ingresar del Metro Tasqueña al tren, debías mostrar una acreditación de prensa o boleto para el juego México-Sudáfrica. Muchos caminaron kilómetros.
En redes sociales, la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo, alertaba sobre la presencia de grupos de choque que vandalizaron camionetas de lujo ante la ausencia de la policía. Difundió imágenes de vehículos con daños en cristales, carrocería y pintas como “Nos Faltan 43”.
En Periférico e Imán, la “contención” la sufrieron jueces y magistrados federales cesados por la Reforma Judicial de 2024. Los uniformados aplicaron el encapsulamiento preventivo mientras iniciaban una marcha pacífica sobre la banqueta.
Los policías intentaron impedir el despliegue de una manta en la que exigen a la presidenta Claudia Sheinbaum y al presidente del Órgano de Administración Judicial (OAJ), Néstor Vargas Solano, el pago de las indemnizaciones y pensiones que les deben tras haber sido despedidos arbitrariamente.
“Desde hace un año no nos pagan... queremos visibilizar la situación y hacer valer nuestros derechos, pero lo que hicieron fue reprimirnos”, afirmó el juez en retiro Baltazar Castañón.
El blindaje policial también se aplicó en el Centro Histórico, donde la CNTE instaló sus plantones días antes. Ante posibles boicots, se suspendió el servicio en las estaciones de Metro Zócalo, Hidalgo y Bellas Artes.
Fueron los propios ciudadanos que ingresaban al Fan Fest en el Zócalo quienes impidieron el ingreso de “infiltrados”.
En Periférico y Avenida del Imán, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) encapsularon a un grupo de magistrados y jueces federales que protestaban por haber sido cesados tras la Reforma Judicial de 2024.
Al final la lluvia terminó por dispersar la mayoría de los contingentes movilizados, mientras que los maestros de la Coordinadora se regresaron a su campamento en el Centro Histórico.
Fueron los encapuchados, los que siguieron con pequeños disturbios como el de la destrucción de una réplica de la Copa de Futbol sobre Calzada de Tlalpan, frente a la estación Ciudad Jardín del Tren Ligero, donde por cierto siguen trabajando por los daños en vías e instalaciones tras los actos vandálicos que obligaron a suspender el servicio en toda la línea.
Recomendar Nota
Contacto