52 millones de mexicanos recibirán en los próximos días el estado de cuenta de su Afore. Hay buenas noticias. El saldo promedio del ahorro para el retiro creció 17% en 2025 gracias a un extraordinario año en materia de rendimientos.
En conjunto, el ahorro para el retiro creció 1.48 billones de pesos -cifra inédita- de los cuales 1.1 billones fueron plusvalías. Desde su creación en 1997, los rendimientos generados por las Afore superan los 4.7 billones de pesos y el ahorro total ya alcanza 24% del PIB.
Paradójicamente, el mejor año en materia de rendimientos en el sistema de pensiones del país ocurre luego de que en 2025, el Sindicato Nacional de Trabajadores para la Educación (SNTE), se manifestará con bloqueos por la abolición del sistema bajo el argumento que el sistema no ofrecía beneficios tangibles para los ahorradores.
Afortunadamente, tanto el gobierno previo como el actual, a pesar de su oposición ideológica a los sistemas de pensiones de cuentas individuales, han hecho caso omiso de los -cada vez menos- detractores del sistema.
Ahora bien, el buen resultado del 2025 no debería, sin embargo, llevar a la complacencia de las autoridades y de los ahorradores. México enfrenta ingentes desafíos en materia pensionaria que no están ocupando la atención debida en la agenda pública del país.
Menciono tres que representan, por si solos, pequeñas bombas de tiempo fiscales y sociales:
- Creciente gasto pensionario. Las cifras finales de gasto público durante 2025 -a publicarse el 30 de enero- mostrarán que el país erogó la cantidad inédita de 2.2 billones de pesos en pensiones, poco más de 6% del PIB. Dicha cifra representa el 25% del gasto programable, cifra mayor a la suma del gasto público en educación y salud. Dadas las tendencias demográficas del país, el gasto crecerá rápidamente por muchos años más.
- Ahorro insuficiente para generación Afore. Las pensiones de la “generación Afore”, a pesar de dos recientes reformas en 2020 y 2024, serán insuficientes. Los bajos montos de ahorro obligatorio que prevalecieron en el sistema de pensiones durante más de dos décadas dejaron un hueco significativo que, a pesar de la creación del Fondo de Pensiones para el Bienestar, no podrá ser cubierto de no existir un esfuerzo personal por parte de los ahorradores.
- Baja cobertura pensionaria. El número de trabajadores afiliados al IMSS e ISSSTE que gozan de cobertura pensionaria apenas rebasa los 25 millones frente a una población económicamente activa de 60 millones. El resto, 35 millones, al no estar cubiertos por un esquema obligatorio, simplemente no ahorran para su retiro. Dado el bajo nivel de ahorro voluntario que hay en las Afores es previsible que este universo de la población sólo podrá contar con la Pensión Bienestar al momento de cumplir los 65 años, monto insuficiente para cubrir las necesidades básicas durante la vejez.
El extraordinario año que tuvieron las cuentas de AFORE en 2025, en resumen, no debería nublar la vista de las autoridades, mucho menos de los ahorradores pensionarios en el país. La transición demográfica que sigue el país avanza rápidamente -más a lo anticipado- y, de no llevarse a cabo reformas adicionales en la materia, México vivirá los estragos fiscales y sociales de una población envejecida, sin recursos suficientes para su vejez.
