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“Esta es la generación de la vergüenza, de la ignominia”: Francisco Martín Moreno

Pablo Hiriart, director de La Aurora conversa con el escritor sobre la realidad mexicana

Pablo Hiriart— Ahora inauguramos estas conversaciones contigo, Paco. Eres uno de los más grandes escritores mexicanos contemporáneos. ¿Cuántos libros has escrito?

Francisco Martín Moreno— En este momento tengo 32 libros escritos, Pablo. Veintiséis novelas, ensayos y miles de artículos publicados en diarios nacionales y extranjeros.

PH— ¿Y cuántos libros has vendido en tu carrera?

FMM— Yo sí creo que son ya varios millones, nada más de “Arrebatos Carnales” fueron más de un millón de ejemplares vendidos, es la historia de amor de los principales protagonistas de la historia de México; y de “México negro”, que es la historia del financiamiento de la Revolución Mexicana, de dónde salió el dinero para que nos matáramos entre todos los mexicanos, pues también más de un millón.

PH—Esa fue tu primera gran obra, ¿no? “México Negro”.

FMM—Sí, fue mi primera novela. Me costó mucho trabajo. Fue muy difícil. Yo trabajaba en la Secretaría de Hacienda y había aprendido a financiar el presupuesto público. Entonces decías ¿cuánto nos vamos a gastar?, ¿cuánto va a ser de la recaudación del IVA? ¿Cuánto va a ser de recaudación del impuesto a la renta?, de los impuestos especiales. Y entonces de ahí me salió la idea de pensar cómo se financió la Revolución Mexicana.

¿De dónde salió el dinero para que nos matáramos entre todos nosotros? Si en aquella época no había una industria militar, tampoco teníamos en la Revolución ni dólares, ni marcos, ni libras esterlinas para importar armamento, y sin embargo teníamos el armamento suficiente para matarnos entre todos, ¿no?

PH— Y para quienes no recuerdan el libro... ¿de dónde salió el dinero para financiar, que nos matáramos entre nosotros?

FMM— Son varias las fuentes. Una fuente muy importante, imagínate cuando un día en el Departamento de Estado en Washington encontré un expediente que decía “The Standard Oil Company and the Financing of the Mexican Revolution”. Así se llamaba el expediente. Imagínate el brinco que pegué.

Bueno, hay gente que dice que no, que no llegaron a dar el medio millón de dólares de aquellos a Gustavo Madero. Hay quien dice que sí, pero bueno, fueron muchos los rubros que facilitaron el financiamiento para que nos matáramos entre todos nosotros.

PH— A ver, “México Negro”, si tuvieras que escribir una novela una novela histórica de México amenazado, 2026, ¿cómo sería el guion? Si te parece, lo vamos conversando.

FMM— Yo te diría que la primera respuesta que se me ocurre es el fracaso escandaloso de la educación en México. Durante el Imperio Mexica, era obligatorio que en cada Calpulli tenía que haber una o dos o tres o cuatro escuelas, dependiendo del tamaño.

La educación para los mexicas era obligatoria. Entonces esto facilitó la expansión del imperio, no solamente por la educación, sino también por todas las estrategias militares. Y entonces es claro que fue una gran prosperidad en el imperio, con todas las críticas que tú quieras.

Pero ¿qué sucede? ¿dónde se torció México? En el momento en que se cae Tenochtitlán. Y en lugar del Calpulli, los españoles construyen, bueno, se les entrega, se crea la famosa encomienda, que eran grandes extensiones de tierra que el rey entregaba a los conquistadores como una recompensa por los servicios prestados a la corona.

Y en esas encomiendas que eran gigantescas y que les daban cierta cantidad de indios para que trabajaran la tierra o las minas, y pusieron iglesias. Por eso, cuando llega Iturbide al poder, 300 años después, 98 por ciento de los mexicanos no sabían leer ni escribir. Ahí está el gran drama de México, el analfabetismo, la ignorancia. Fue un brinco más largo todavía, o menos largo, pero bueno |es cuando finalmente largamos a patadas, a punta de bayonetazos, a Porfirio Díaz, en 1911, 85 por ciento de la población no sabía leer ni escribir.

Y entonces, claro, llegamos a un momento ahora en el 2026 donde el 62% por ciento de la economía es informal. ¿Por qué? Porque la gente no sabe hacer nada. Sesenta por ciento de la población vive en informalidad o vendiendo tamales o vendiendo jugos o vendiendo tortas en las calles, ganándose la vida como pueden, sin prestaciones sociales.

Entonces llega un monstruo que te dice, oigan ustedes que están en la marginación, ustedes que están sepultados en la ignorancia, les voy a dar casa, coche, hospitales, seguridad, medicamentos, les voy a dar todos los benefactores sociales, no se preocupen. Y le creen. ¿Por qué le creen? Porque es muy fácil engañar a un moribundo.

Pablo, tú estás con un moribundo y el moribundo, tú ya sabes que se va a morir. Dice, ¿verdad que no voy a morir? ¡Claro que no! ¡Ay, qué bueno!

¡Gracias! ¡Me encanta escucharte! ¡Claro que la engañas! Y engañas de la misma manera a un analfabeto funcional, si tú quieres, que le dicen, ¿te voy a dar todo esto?

¡Ah, pues sí, va! Y luego no solamente eso, sino que ya que accede al poder a través de embustes y de mentiras y de trampas y de maniobras ilegales, Utilizan el presupuesto público no para hacer carreteras, no para hacer escuelas, no para crear institutos, no para crear academias, sino utilizan el presupuesto público para comprar la voluntad electoral de todos aquellos que viven en la marginación y que están sometidos, y que están en el analfabetismo funcional, para precisamente decirles estoy cumpliendo mi palabra.

Y utilizan el presupuesto público para engañar a la gente con tal de permanecer en el poder, con la condición de que, si no votan por Morena, a partir de ese momento perderán todos los programas asistenciales, cuando están consignados en la Constitución. O sea, cualquier gobernante que llegara al poder tendría que hacer lo mismo.

México está amenazado por el analfabetismo, por la apatía, por la indolencia de la gente. Y por la baja calidad del sistema educativo que empezaba a levantar y lo destruyeron. No es baja calidad.

Lo destruyeron, o sea, ya ni siquiera es baja calidad. No existe el sistema educativo más que para el adoctrinamiento marxista de la gente. O sea, hay que ver lo que dejó Peña Nieto, también con todos los efectos que tú quieras, pero la reforma educativa que hizo Nuño fue una verdadera maravilla. Entonces ahora, claro, México está amenazado porque entre la ignorancia y la apatía, pues el gobierno puede hacer lo que quiera porque sabe que la gente no responde.

Entonces ahí tendría yo que llegar a otro punto. Nosotros ya conocemos cómo es el gobierno, ya sabemos los alcances, creo que lo sabemos de memoria. Sin embargo, lo que no hemos hecho es un dibujo puntual de la sociedad mexicana. A ver, el gobierno actual nunca tuvo derecho a la mayoría calificada, ¿no?

Bueno, ¿se roban la mayoría calificada para poder modificar la constitución a su antojo? ¿Quién protesta? Nadie. ¿Cierran el aeropuerto que costó 110 mil millones ya invertidos de pesos, más no les importa cerrar el aeropuerto con otros 330 mil millones de pesos que tienen que pagar para indemnizar a los proveedores financieros? y la gente no protesta.

Nos quedamos sin medicamentos, Pablo, y la gente no protesta. A ver, se gastan 500 mil millones de pesos en un tren que hay que financiar todo el tiempo, destruyeron el sistema ecológico y nadie protesta. La propia señora Sheinbaum Llegó al poder y hay una cantidad enorme de documentos donde prueban que no ganó la elección. Hay entidades donde se registra que el cien por ciento de la población votó por ella.

No es posible y nadie protesta, pero nadie protesta por nada. Eso es lo que nosotros tenemos que ver.

PH— El riesgo es que dicen que los mexicanos se enojan cada cien años y hacen una revolución.

FMM— Hay que tener mucho cuidado de no despertar al México bronco.

Pero de ahí a que las marchas que se organizaron, te acuerdas de la Marea Rosa y todo aquello, ya no hay marchas, ya no hay protestas. ¿Sabes también por qué, Pablo? Porque a la sociedad no le ha dolido el bolsillo. Ese es un punto que para mí es toral. Es decir, acuérdate cómo en el gobierno de Miguel de la Madrid la inflación llegó hasta al ciento ochenta por ciento.

PH – Sí, sí, sí, sí, la entregó con 180 por ciento.

FMM— El peso se devaluó, pues imagínate, claro que le quitaron los tres ceritos y ya no pasó nada, pero hoy el peso estaría en 17 mil pesos, 18 mil pesos. Entonces, claro, le quitas los ceros, te quedan 17, pero también eso es parte de un embuste para ocultar la realidad.

Lo entiendo económicamente, pero vamos, la verdad es esa. Entonces, no ha dolido el bolsillo. El año pasado todavía... Quien quisiera ir a Nueva York o a Madrid o a París, a ver, era un problema conseguir los boletos. A cualquier restaurante al que vas está lleno, los cines están llenos.

PH— Entonces quería decir que íbamos bien.

FMM— Que íbamos bien, pero no se han dado cuenta que estamos serruchando la rama sobre la que estamos sentados, mientras cantamos una canción muy bonita, y vamos al cine, y vamos a los restaurantes, y vamos de viaje, y estamos serruchando la rama. En cualquier momento se va a caer, porque tampoco se han dado cuenta que el gobierno se endeudó.

Heredaron el gobierno con una deuda de 10 billones de pesos. Sheinbaum, si termina su gobierno por la revocación del mandato, por lo que tú quieras, lo va a entregar con veintisiete billones.

PH— Sí, nos hemos endeudado hasta la nariz.

FMM— Bueno, porque no quieren hacer una reforma fiscal. Entonces, claro, no duele. Si hicieran la reforma fiscal para poder financiar el presupuesto, el problema sería muchísimo menor. Pero tampoco lo hacen.

PH— Es mejor que hagan una reforma fiscal para gastarla en el Tren Maya, en tirarlo al pozo sin fondo de Petróleos Mexicanos. No, ellos no están capacitados para hacer una reforma fiscal.

FMM— No, claro que no. Pero es la única manera como le va a doler a la gente y es mandarle un acuse de recibo a la nación para decirles o hacemos una reforma fiscal o esto se va a complicar muchísimo porque va a llegar un momento en que no vamos a poder pagar la deuda.

¿Cómo vamos a poder pagar la deuda, Pablo? Con un crecimiento económico de cero.

Bueno, entonces es claro que la recaudación se va a desplomar. Y si se desploma la recaudación, pues tampoco vamos a poder hacer frente a nuestros compromisos financieros.

PH— Volviendo al libro hipotético “México Amenazado”, estamos explícitamente amenazados por el presidente de Estados Unidos, por su secretario de Estado, el secretario de la Defensa que dicen: “Sí, vamos a intervenir, vamos a ir a buscar a los cárteles mexicanos, a sus guaridas”. La amenaza de intervención armada de los Estados Unidos está, ahí veo yo a México amenazado, no sé cuál es tu opinión.

FMM— Absolutamente está amenazado. Yo creo que sería un gravísimo error del presidente Trump invadir este país. Porque no podemos ignorar, Pablo, en una primera instancia, que existe un gran resentimiento histórico en contra de los yanquis y va a despertar en cualquier momento. Porque no olvidemos que en los tratados de Guadalupe Hidalgo de 1848 perdimos la mitad del territorio nacional. Ya se había independizado Texas, que de alguna manera también la perdimos, Arizona, Nuevo México, California, parte de Utah, todo lo que tú quieras. Entonces hay un gran resentimiento histórico Y esto lo que provocaría, si hay una invasión de esta naturaleza, que López Obrador saldría de su guarida, se envolvería en la bandera y vendría a defender a la patria.

A la patria que él destruyó, pero saldría a defenderla. Y lo mejor que le podía pasar es que le dieran un tiro y entonces lo convertirían en un mártir. Eso, por un lado. Por el otro lado, el hecho de que ataquen los laboratorios y que maten a los capos o se los lleven secuestrados como tú quieras, lo único que va a lograr es que, se van a fragmentar y se van a reubicar en otro lado los segundos mandos.

Es decir, ¿cómo opera esto? Opera que aquí hay un grupo de narcotraficantes, de hampones, que producen los narcóticos. ¿Y qué hacen con ellos? Los venden a los Estados Unidos.

Entonces, mientras los Estados Unidos no restrinjan el consumo de narcóticos, evidentemente que tampoco van a poder acabar con el mercado en México, porque se van a reubicar. O en México, o mismo en Chiapas, o en Guatemala, o donde sea, no vamos a ganar nada con la violencia. Lo importante es restringir también allá el consumo. Es muy fácil, si se restringe el consumo allá, pues evidentemente aquí no van a tener a quién venderle.

PH— Haría dos apuntes. Uno... en abono a lo que tú dices, nos implicaría terminar la relación comercial. Es decir, una invasión es ruptura. Un ataque armado es ruptura. Y, por tanto, nos iría muy mal en términos de ingresos porque se destruiría el Tratado de Libre Comercio, por ejemplo.

FMM— Pero allá, por ejemplo, son 10 millones de norteamericanos que trabajan para surtir los pedidos mexicanos. Esa ruptura que tú dices... si ya no van a exportar a México, que somos su principal cliente, se convertiría en un problema también para ellos. O sea, no pueden dejar de exportar a México. Es imposible. No lo pueden cancelar.

Por eso lo que creo yo que, junto con todo esto, lo que hará falta es un proceso que me encanta la palabra de desmonetización. ¿Cómo es la desmonetización? Ya no podrían hacer operaciones en efectivo. En muchos países, sobre todo en Sudamérica, ya han restringido el uso del efectivo. Tú quieres ir a comprar unos tamales en un puesto ambulante, debe tener un QR para que tú con tu celular pagues el tamal. Llévalo a San Juan de las Tolvaneras y vas a ver que no se puede.

Ya no va a haber efectivo. Pero déjame decirte, hay muchos países increíbles en donde ha funcionado. Por ejemplo, en la Unión Europea, donde no puedes sacar más de, no puedes hacer operaciones de más de 800 euros. En Grecia, con más de 500 euros. O sea, ya no hay. Todos son transferencias electrónicas para que las controle el gobierno.

Esto que plantean de que ya no se pueda pagar prácticamente nada en efectivo es una forma de control. Y si tú le tienes confianza que es un control autónomo independiente y que no se van a meter tus ingresos, no te creo.

Entiendo el problema que tú dices, porque tiene doble filo, pero por otro lado, en la industria de la construcción es un lavadero de dinero tremendo.

Entonces, cuando tú digas industria de la construcción, ya no es posible que si tú tienes quinientos albañiles que les pagues en efectivo, no se puede. Hay que pagarles con una transferencia. Es la única manera de evitar que todo el mercado del narcotráfico se lleve a cabo, obviamente no con transferencias electrónicas, sino en efectivo. Narcotráfico.

PH— Planteaste el tema narcotráfico. ¿No crees que esta complacencia que hemos tenido con los cárteles de narcotráfico en Estados Unidos, en la comunidad de inteligencia se ve, y con razón, como convivencia y complicidad?

FMM— Absolutamente, sí, así lo ven. Y lo han dicho en todos los tonos.

PH— ¿Y se equivocan?

FMM— Pues creo que no. Porque además es claro, por ejemplo, la expansión del control de la economía por parte de los hampones es escándalo. Es decir, el derecho de piso es escándalo.

El otro día me contaba un amigo que tenía su departamento en Cancún, que llegaron y le dijeron, este departamento ya es nuestro. ¿Cómo? Aquí está la escritura. ¿Cómo?

Sí, ahí está la nueva escritura. Y haga el favor de desalojar. Pero yo no he vendido ni... Bueno, otra vez la connivencia con los notarios y con el registro público de la propiedad.

Me dijo, pues si no nos da usted tal cantidad de dinero, va a perder usted su departamento. Y claro que tuvo que darlo, pero también en muchos órdenes de la vida nacional... Entonces, es claro que esto va en detrimento de la economía, porque es otra vez la pérdida de confianza en todo lo que está en las instituciones de impartición de justicia y de defensa de los intereses de la nación. Entonces, es un problema muy serio el del narco, que claro que hay una connivencia, y con los abrazos y no balazos lo vimos, el resultado de esta política fue la expansión brutal del narcotráfico en nuestro país.

Ahí está el resultado. Y yo creo que es muy importante que de una buena vez hagamos algo porque ya tiene consecuencias internacionales todo esto.

Ahora, son organizaciones que tienen, a lo mejor en dos decenas de países, son organizaciones criminales muy importantes, y claro que no va a ser fácil deshacerse de ellas, pero tampoco creo que el camino sea destruirlas a balazos. Creo que ahí, en este caso, el presidente Trump está mal aconsejado, igual que estuvo mal aconsejado en el caso de Irán.

PH— Sí, por supuesto, improvisación. Por eso mi temor, y creo que el de muchos ciudadanos, de que Trump tome una decisión irracional para comprar votos y nos ataque. ¿Por qué darles pretexto? ¿Por qué no actuar contra las redes de protección que tienen los capos, que son los políticos en el gobierno?

Funcionan como un sindicato del crimen, Paco. Esto que hemos visto con el huachicol, Morena, almirantes o vicealmirantes, y el gobierno, a mí me asusta. ¿Por qué estamos perdiendo México?

FMM— Estamos perdiendo México, sí. Y yo te pregunto, ¿cuántas personas crees que piensan que estamos perdiendo México? Es decir, otra vez vuelvo a lo mismo, parecía que la sociedad mexicana está... anestesiada o adormilada o apática, pero no contesta

Un día Mario Moreno Cantinflas me decía Tocayito, por lo de Moreno, y entonces un día él quería hacer la película de México Negro él quería hacerla y un día platicando con él de política me dijo mira Tocayito en México nunca pasa nada hasta que pasa y cuando pasa decimos pues claro tenía que pasar, pero es lo que está sucediendo en este momento también

PH— Ahora tú en tus espacios y en tus escritos Estamos trabajando por tirar el nuevo muro, pero es el muro de la indiferencia, porque esto ya no es un problema tuyo y mío, es un problema ya de toda la sociedad que tiene que percatarse del peligro que estamos corriendo.

FMM— Tú comenzaste muy bien esta conversación diciendo que México está amenazado. Claro que está amenazado, pero está amenazado también por la... por la ausencia de partidos políticos que contrarresten el poder de Morena. A ver, ¿dónde están los partidos políticos? que cuando se robaron la mayoría calificada, ¿qué pasó? No pasó nada.

Ahora hablo de los partidos políticos, ahora también hablo de los organismos empresariales. ¿Dónde está la Cámara de Comercio, la Cámara de Industria, la de Transformación, ¿la de los empresarios? Es decir, ni los organismos empresariales protestan. Ni tampoco protestan los partidos políticos.

Los empresarios podrían decir, oye, nosotros con nuestros impuestos estamos financiando la instalación de una dictadura. Y vamos a hacer una suspensión de pago de los impuestos porque nuestro dinero no está destinado para eso. Nuestro dinero debe estar destinado a la salud pública, a la educación, a la construcción de infraestructura. Ve la construcción de infraestructura, se ha desplomado a niveles escandalosos. Ve dónde está la educación. Pero no hacen nada los organismos empresariales.

Al igual que tampoco la Asociación Nacional de Padres de Familia. Cuando vieron los libros de texto tendrían que haber dicho, a ver, nosotros a partir del 15 de abril en una semana no vamos a llevar a nuestros hijos a la escuela porque no estamos de acuerdo con el contenido de esos libros que están hechos por auténticos rufianes marxistas. Bueno, ignorantes.

Tú compara el libro de texto de Torres Bodet con esta porquería. Entonces, ¿dónde está la Asociación de Padres de Familia? ¿Dónde está la Asociación de Maestros? Que digan, nosotros no vamos a enseñar eso. ¿Por qué? Porque es engañar a los niños, es confundirlos. Nadie protege.

PH— Sembrarles el odio desde la infancia.

FMM— Nadie protesta, nadie protesta ya no solamente por la por la medida calificada, nadie protesta porque no hay medicamentos, nadie protesta por la descalificación educativa, por la destrucción educativa.

PH— El papel de los medios también es importante. De los medios tradicionales. La mayoría, no digo que todos, pero la mayoría ha tenido una actitud oportunista y en ciertos casos servil a cambio de contratos o de que los dejen en paz.

FMM— Y a cambio también de corrupción, sí, es escandalosa la corrupción. Yo tampoco voy a dar datos porque tampoco tengo todos los elementos, pero las cantidades de dinero que ha dado el gobierno de López Obrador para callar a los medios es de escándalo. Y entonces yo te pregunto, ¿y dónde está el patriotismo de los medios?

Pero claro, también entiendes que como no hay un orden jurídico, como no hay un Estado de Derecho, Bueno, si en los Estados Unidos dice Fox o CBS, lo que tú quieras, le dice Fox, te vamos a quitar la concesión y tienen una Suprema Corte de Justicia y hay un Estado de Derecho. Entonces aquí tú sabes muy bien que como todo está concesionado, concesionadas las carreteras, concesionadas las estaciones de radio, las de televisión, concesionados todos los aeropuertos, entonces, claro, donde no hay Estado de Derecho te lo quitan mañana y se acabó. Y además no tienes manera de defenderte, sobre todo con una Suprema Corte de Justicia como la que tenemos en este momento.

PH— Otro libro tomado de uno de tus escritos, “La República Destruida”. A ver, bueno, pienso inmediatamente en el Poder Judicial, en lo que tú mencionabas de una mayoría espuria en el Congreso, hecha, tomada en la mesa de regalos del INE y del Tribunal Electoral. Pienso en la destrucción de los órganos autónomos, etc. ¿Tú cómo verías esta República Destruida?

FMM— A ver, Pablo, yo creo que el Estado mexicano ya no existe. Es decir, desde el momento en que se acabó la separación de poderes, ¿cómo se llama un gobierno en donde el presidente de la República gobierna en el poder legislativo? ¿Cómo se llama un país en donde el presidente de la República gobierna en el poder judicial y obviamente en el ejecutivo?

¿Cómo se ve un país en donde una sola persona es la que dirige los tres poderes? Se llama dictadura.

PH— Tenemos miedo a usar la palabra, ¿verdad? Porque es una, digamos, una dictadura híbrida. Ahora no han necesitado torturar, como las dictaduras tradicionales. Pero si un periodista se le ocurre enseñar al hermano del presidente recibiendo fajos de dinero, la víctima es el periodista, lo demandan por 200 millones de pesos como a Carlos Loret y a Latinus. Óiganme, ahí aprietan. ¿Pero cómo es posible?

FMM— Y como escarmiento. ¿Pero cómo es posible que la Corte haya dictado una resolución en ese sentido? Entiendo lo que dice el periodista, es incalificable.

Pero también es incalificable que el Tribunal Electoral, después de las evidencias que tenían, hayan exonerado esa responsabilidad del hermano.

PH— Es la presidenta. Y ella es esa de los tres poderes.

FMM— Así es. Entonces, no, es una autarquía. No, no, es una dictadura. Eso es lo que es. Es una dictadura que cada vez controla más. Ahora estamos viendo cómo también quieren controlar. Es también una actitud cínica.

El famoso Plan B no está funcionando precisamente ahora por el Partido del Trabajo. Pero en el fondo podrían decir, ¿sabes qué? Vamos a diferir las elecciones.

Pueden hacer lo que quieran.

PH— Para ahorrar. Ya no tengamos Congreso. Claro, ¿para qué?

FMM— Sí, claro, ¿para qué? ¿Para qué el plan B? Ya ustedes pueden hacer lo que se les dé la gana. ¿Para qué el plan B? Ya, digo, francamente, acabemos con esto. Pero claro, tienen aquel prurito de que tienen que vestir con cierta legalidad el plan B para que parezcan que son respetuosos de la ley.

Por favor. Es un mandato.

PH— El principal mandato del pueblo es seguridad y economía, no el tema de los plurinominales o más o menos regidores.

FMM— Pero este pueblo no se llama pueblo, este pueblo se llama AMLO. Cuando dicen, es que el pueblo me ordenó. No, te ordenó AMLO. El pueblo se llama AMLO. Soy cierto. Habría que ponerle ese nombre. Cada vez que yo veo que la señora Sheinbaum dice, es que el pueblo me lo pidió. Pues sí, el pueblo se llama AMLO. Es que el pueblo me dijo, sí, se llama AMLO.

AMLO es el que está gobernando tras bambalinas y es lo que hace falta dejar muy en claro, ¿no? Sí.

PH—Francisco, tradicionalmente México no ha salido de las dictaduras. Salió de la dictadura de Díaz con una revolución y con esa dictadura perfecta del PRI; se salió con una apertura democrática gestada desde la calle y desde el poder. Porque ahora, con las movilizaciones que tuvimos en contra de la violencia, cuando dijo López Obrador “son pirurris movidos por una mano negra”, los que se manifiestan cuando había secuestros y asesinatos a diario.

Luego, en las manifestaciones que vimos después de la Marea Rosa, no hizo ningún caso. En la época de las manifestaciones, por abrir el país a la democracia, te hablo de la década de los 80 y en la época de los 90, la respuesta del Ejecutivo no fue reprimir, fue ir abriendo espacios hasta que llegamos a la alternancia. Es decir, hay dos formas de quitarse una dictadura, cuando hay cierta receptividad en el poder y cuando no hay ninguna, como fue en el caso de Díaz.

¿Cómo vislumbras ahora ante esta dictadura que no nos hemos percatado de su daño y de su dimensión? que no nos ha pegado fuerte en el bolsillo, como tú bien dices.

FMM— ¿Cómo salimos? Vamos a salir... Mira, en primer lugar, como yo te decía, es la hora de que despierten los partidos políticos. Yo tengo muchas dudas de que vayan a autorizarle el registro al partido Somos México, ¿por qué? porque es lo último que ellos quieren.

Entonces... Yo creo que poco a poco se van a empezar a complicar económicamente las cosas, porque con crecimiento económico cero implica también que muchas empresas van a tener que despedir gente. Es decir, si tú vendías mil bicicletas, pues ahora vas a tener que vender 500. Pero si vas a vender 500, quiere decir que te va a sobrar gente. Y si te sobra gente, tendrás que despedirlas.

Entonces, con crecimiento económico cero, va a empezar el desempleo. Va a caerse la recaudación, la captación de divisas. Yo creo que esto se está armando todo un esquema catastrófico que ya vivimos los mexicanos con las escandalosas devoluciones de López Portillo.

Entonces yo creo que lo primero es que... los partidos políticos tendrán un momento que tendrán que reaccionar.

En segundo lugar, aunque no reaccionen, la crisis monetaria se nos viene encima. Basta, Pablo, con que los grandes fondos, las escasas calificadoras resuelvan que México perdió el grado de inversión. Entonces, en los estatutos de los grandes fondos internacionales se establece que no pueden tener inversiones en países donde las calificadoras les hayan quitado el grado de inversión y en ese momento se irían de México cientos de miles de millones de dólares. Hay que entender las calificadoras están muy atentas al desarrollo de México y si nos quitan el grado de inversión se van a ir millones de dólares de nuestro país.

Y luego te voy a decir dónde va a dar el peso y si el peso se devalúa, ya conocemos cómo se va a expandir la inflación a niveles que no se imaginan; entonces les va a doler el bolsillo a las personas entonces yo creo que ya la República no existe.

Es decir, el Estado no existe. Los organismos autónomos que eran garantes de nuestra democracia tampoco existen. A ver, ¿qué queda de todas estas instituciones que heredamos de nuestros padres y de nuestros abuelos? Ya no existen.

Hemos traicionado la herencia política de nuestros padres. Por lo tanto, esta es la generación de la vergüenza. Es la generación de la ignominia, porque hemos permitido que nos roben todo y que ignoremos el patrimonio político que heredamos de nuestros ancestros. Y esto es muy caro mientras la gente siga, la nación siga en esta especie de apatía o de indolencia suicida.

PH— La traición mayor, creo yo, Paco, tú me corregirás, Me refiero a miembros del gabinete que están perfectamente claros del daño que se le hace a la República y el futuro de México, a la convivencia y al destino del país, y siguen ahí por la expectativa de una candidatura presidencial. El daño que causan a México los cúmulos empresariales que aplauden cuando nos hacen comprar boletos para una rifa de un avión que no se rifa. Son comparsas de una gran tomadura de pelo. Ahí creo yo que está la mayor traición.

Martí Batres cree en lo que dice. Absolutamente. Sí, él cree en lo que dice. No tengo nada que reprocharle porque está equivocado. Pero los otros, Paco. Son cómplices. Los otros.

PH— Pero es que además, si tú ves las reuniones que tuvo López Obrador con los empresarios en el sexenio anterior, más estas que ha habido ahora, si sumas la cantidad de dinero que prometieron que iban a invertir, no tendríamos tasa de crecimiento cero.

A ver, son miles y miles y miles y más miles de millones de pesos en los últimos que prometieron. Invertiremos aquí, invertiremos acá y salen encantados, se toman la fotografía y no invierten en nada. Por eso está el resultado ahí. Todo esto es un gran embuste, pero de graves consecuencias.

Entonces, bueno, tenemos que esperarnos para que la gente reaccione y México se dé en cuenta de la amenaza. Es que tendremos que... enfrentar una crisis monetaria, una crisis inflacionaria, una crisis económica como las que ya hemos padecido y no les ha importado. Otra cosa que te quería decir, estoy convencido que donde hay un tirano, hay un bandido. Por ejemplo, Castro, Fidel Castro tenía, según Forbes, mil millones de dólares.

La hija de Chávez tenía en Panamá, en Andorra, seis mil millones de dólares. Maduro le encontraron ahora en Suiza cinco mil millones de dólares y no sé cuánto dinero en oro. Quienquiera, Yasser Arafat, el líder de liberación palestina, le encontraron dos mil millones de euros mientras los palestinos se morían de hambre. Todos los nazis depositaron su dinero robado a la sociedad alemana en Suiza.

PH— Pinochet tenía dinero en Suiza.

FMM— Todos, todos. Por eso yo creo que ahora estos que están en el gobierno, que son segundos de a bordo en la tiranía y en la autocracia y en la dictadura, pues están encantados porque... tienen su dinero en criptomonedas para que no los puedan pescar, o tienen su dinero en paraísos fiscales. Y entonces, tú crees, por ejemplo, pensando en Maduro, no lo que le pasó, sino tú crees que, si lo hubieran derrocado, él hubiera vuelto a manejar un camión porque era camionero.

Claro que no. Tenía fortunas como las que acabamos de mencionar. Y aquí mismo, en este gobierno... Creo que va a ser muy fácil para el Departamento de Estado o para la Tesorería de los Estados Unidos saber dónde tienen su dinero depositado todos estos bribones.

Estamos hablando de un huachicol que vale seiscientos mil millones de pesos. Seiscientos mil millones. La estafa maestra era de seis mil millones y ahora son seiscientos mil millones. Y nadie protesta.

Pero es el dinero... Que pagamos todos los mexicanos. Contribuimos a la construcción de una dictadura desde el momento que pagamos impuestos. Y hay que seguirlos pagando.

Ni modo, ¿verdad? ¿Qué vamos a hacer? Pero a lo mejor... Si hubiera un paro de contribuyentes, ya veríamos lo que sucede.

Si hubiera un paro en lo que te decía de la asociación de padres de familia que no mandaran a sus hijos, también un paro de médicos, que saben que no hay medicamentos, que ven que se les mueren los pacientes en los pasillos porque no hay medicamentos, ni hay instrumental quirúrgico para operarlos. Y nadie protesta. Entonces yo creo que lo que sigue ahora es un dibujo de la sociedad mexicana para decirles somos corresponsables, somos cómplices y formamos parte de la generación de la vergüenza, de la ignominia, porque destruimos todo el patrimonio político de nuestros padres y no supimos honrarlo ni defenderlo, Pablo.

PH— Muchas gracias, querido Francisco. A tus órdenes. A pesar del caos, No, no del caos, de la barbaridad en que nos encontramos. Soy optimista de que sí podemos quitarnos de encima a esta tiranía híbrida que encabeza el pueblo, es decir, López Obrador desde Palenque. Sí lo podemos. Nos están dejando un solo camino, Paco, la calle.

FMM— Tan es cierto lo que dices, que ¿Por qué crees que hacen todo este plan B? Porque saben el desprestigio de la señora Sheinbaum. Saben el desprestigio de López Obrador. Saben el desprestigio de Morena. Saben el desprestigio de la Cuatro T. Y saben que van a perder en las elecciones intermedias si no hacen algo.

Y por eso, a pesar de todo el dinero que dan a los ninis. A ver, yo lo te hacía una encuesta con los ninis. A ver, del dinero tú, nini, del dinero que te dan, ¿cuántos libros has comprado? ¿O cuántos litros de ron?

Pues sí. Ahora está pasando en Monterrey, que está llena la ciudad con letreros. Se busca ebanista, se busca plomero, se busca azulejero.

PH— Porque si tienes un trabajo, te quitan el subsidio que da el gobierno.

FMM— Como en una familia... llega a lo mejor 15 mil, 20 mil, pues ¿para qué trabajamos? O sea, estamos construyendo un país de parásitos. Yo creo que el dinero está bien, pero condicionado, como estaba en la reforma de Peña. En Peña te decían a los jóvenes, yo te voy a dar a ti una beca, siempre y cuando tengas un promedio de 8.5 en la escuela, si no automáticamente pierdes.

Todo está acondicionado. No regalar dinero nada más para comprar la voluntad electoral de la nación. Y eso es lo que no se vale. Pero yo también soy de los optimistas.

Sí. Yo creo que, yo sí creo, Pablo, yo sí creo que están tan preocupados que por eso quieren hacer la reforma rápido, porque si siguen como van, sin hacer ninguna reforma, así se presentan en 2027, van a perder absolutamente todo.

PH— Sí Paco, y ese es el objetivo de la maquinaria de propaganda del gobierno, para que todos sintamos que no hay nada que hacer, mejor no hagas olas, defiéndete tú solo y conserva tú solo tranquilo. Ese es el objetivo de la propaganda y, como dices tú, no creo que salgan triunfadores en una justa democrática. Y si no es democrática, como desde luego no lo va a ser, y se roba la elección otra vez, creo que la respuesta tiene que ser

FMM— La protesta no va a ser, si la protesta no se da en las urnas, se va a dar en la calle. Sí. En la calle. Que te voy a decir una cosa, la calle es algo que le preocupa muchísimo al observador. Sí. Porque él sabe que el uso de la calle es para él depredador, destructivo, porque él utilizó siempre la calle. Entonces, es lo último que él quisiera, una expresión de fuerza pública de parte de la nación en donde diga ya estamos hartos y que no vamos a permitir esto.

Eso sí, para que veas, va a ser un problema para él. Y lo peor que podrían hacer es reprimir estas manifestaciones públicas por medio de la violencia, porque entonces sí se complicaría todo y se despertaría el México bronco. Que no se confíen. México está despierto.

Y ahora yo veo que, según hablo con la gente de todos los niveles socioeconómicos del país, porque hablo con mucha gente, están hartos. Y este hartazgo se va a ver en el veintisiete. en las urnas o en la calle, como tú bien apuntas.

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