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¿Hacia un nuevo entorno para la inversión?

El anuncio del Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar con sus cuatro componentes: Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión; nuevos vehículos de inversión; actualización de la normatividad; base de datos nacional, viene a ser importante para retomar el papel de la inversión pública como detonante del crecimiento y generación de capacidades productivas a lo largo del territorio nacional.

El consejo debe propiciar la participación de los sectores social y privado para acordar un rumbo y un perfil futuro de la economía nacional, si llega a definir una estrategia de crecimiento de largo plazo, siempre y cuando genere y se sustente en acuerdos sobre el tipo de actividades económicas a impulsar y se acompañe de políticas públicas de formación, educación, salud y empleo. La infraestructura es el punto de partida, pero la responsabilidad pública no debe quedarse ahí. Además, quedan temas de seguridad y Estado de derecho.

Los Vehículos de Inversión son una modalidad que permite combinar recursos de inversión y, en algunos casos, evitar la etiqueta de deuda. Existen experiencias en el marco de la coordinación fiscal. Lo importante será que la Banca de Desarrollo recupere su papel y que Banobras, Nafin, Bancomext y fondos como los de FIRA se revitalicen para apoyar proyectos de inversión pública, social, privada y mixta. Asimismo, el sector financiero privado, que le ha ido muy bien en estos años, debe proponer esquemas de coinversión flexibilizando sus condicionamientos al crédito.

Los ajustes en la normatividad son necesarios para promover el acceso al financiamiento y permitir diferentes mezclas de recursos no sólo públicos (de estados, municipios y gobierno federal), sino entre éstos y los privados. La base de datos nacional debe permitir no sólo identificar proyectos, debe contemplar un amplio análisis para crear un mapa de vocaciones, ventajas y capacidades productivas vigentes y a desarrollar; esto exige no quedarse en el nivel macro de los grandes proyectos de inversión, sino ir a lo micro y recuperar las acciones de política pública y social que promovían el emprendimiento productivo social y juvenil dotando de capacidades productivas, formación y habilidades a las comunidades. Hace 100 años el país entró a un proceso de institucionalización y acuerdos bajo el cobijo del Estado, ello derivó en un rumbo de economía mixta que favoreció el crecimiento y la industrialización. ¿Servirá el ejemplo?