Madrid, España.- Uno de los caricaturistas más exitosos en México es, sin lugar a dudas, Francisco José Calderón Lelo de Larrea, mejor conocido como Paco Calderón. Su merecido prestigio lo ha alcanzado luego de una trayectoria impecable en la cual ha retratado -de manera magistral- la realidad nacional, al margen del partido político que ejerza el poder.
Su trabajo juvenil durante la campaña presidencial de Manuel J. Clouthier fue un temprano ejemplo de su compromiso democrático. Su férrea defensa del Estado de derecho, de la democracia y la libertad han sido su sello. Sus cartones respecto del ejercicio del poder de los gobiernos priistas, panistas, perredistas y morenistas dan cuenta de un rigor argumental y un sentido del humor inigualables.
Hace unos días, algunos lacayos de la 4T filtraron la información sobre la solicitud del monero del diario Reforma para obtener la pensión de adultos mayores a la que, por su edad, tiene derecho constitucional pleno.
Muchos de sus detractores aseguraron en las redes sociales que Paco Calderón no requiere (dado sus ingresos en el diario Reforma) de esos apoyos del gobierno y que deberían destinarse a quienes sí lo necesitan. Lo anterior resulta una barbaridad, dado que el sr. Calderón ha cumplido cabalmente con sus obligaciones fiscales y además, porque la selectividad de derechos es propio de las dictaduras.
Queda claro que esa pensión no representa una contradicción si el caricaturista ha hecho crítica abierta cuando el gobierno de la 4T realiza uso político-clientelar de esos programas de asistencia social.
Las críticas fueron múltiples, vista la mano perversa de Jesús Ramírez Cuevas, especialista en esas triquiñuelas de la comunicación del actual régimen. Lo que no esperó el gobierno fue la inmediata y generosa respuesta de buena parte de la sociedad mexicana en apoyo a Paco Calderón.
Entonces el tema no es la pensión de adulto mayor del personaje de marras, sino que Paco Calderón -como muchos otros magníficos caricaturistas, articulistas y líderes de opinión- incomoda y duele a este gobierno tiránico, desesperado e intolerante a la crítica que ha surgido como reflejo de su serial de fracasos, torpezas, corruptelas y vulgaridades en el ejercicio del poder.
Me llama profundamente la atención la incomodidad del gobierno con un caricaturista, siendo precisamente que los gobiernos emanados del partido oficial (Morena) son los que han caricaturizado la política con sus vulgaridades, con su ignorancia, con su desfachatez, con sus irracionales y repetitivos discursos y con sus verdades a medias o mentiras totales.
AMLO y sus hijos, Sheinbaum, Altagracia (que me da alta hueva), Adán Augusto, Bartlett, Fernández Noroña, Salgado Macedonio, Belinda López, Ricardo Monreal, Cuauhtémoc Blanco, Paco Ignacio Taibo II y Lenia Batres son sólo una minúscula muestra de personajes ridículos de la 4T que diariamente demuestran que ellos no necesitan ser caricaturizados. Son ellos los que se han caricaturizado a sí mismos de la peor de las formas. Ellos han vulgarizado la política, un día sí y al siguiente también.
Finalmente, reitero mi compromiso con Aurora a fin de ejercer un periodismo independiente en defensa de la democracia, la justicia y las libertades. Por lo mismo, vaya todo mi apoyo solidario a Paco Calderón y a todos los informadores, columnistas, editorialistas y moneros (sean del medio que sean) que se han visto agredidos por esta mafia criminal del gobierno bananero mexicano.
