Según datos del INEGI, en la primera quincena de mayo de 2026, el precio de la papa registró un incremento anual de 56.5%, la mayor alza para un periodo similar desde 2018
Según datos del INEGI, en la primera quincena de mayo de 2026, el precio de la papa registró un incremento anual de 56.5%, la mayor alza para un periodo similar desde 2018

La inflación en productos básicos sigue presionando la economía de millones de familias mexicanas y ahora la papa se convirtió en uno de los alimentos que más ha resentido el encarecimiento en las últimas semanas, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En la primera quincena de mayo de 2026, el precio de la papa registró un incremento anual de 56.5%, la mayor alza para un periodo similar desde 2018, cuando alcanzó 65.3%, según datos oficiales del organismo. Por ello ahora un kilo de ese alimento puede conseguirse en mercados en hasta 40 pesos, cuando hace apenas unos meses no rebasaba los 20 pesos.
El aumento coloca a este tubérculo entre los productos con mayor incidencia en la inflación nacional, sumándose al encarecimiento reciente del jitomate, el chile poblano y otros alimentos de consumo cotidiano en la dieta mexicana.
Desde febrero pasado, la papa comenzó a mostrar incrementos importantes; sin embargo, fue en la segunda mitad de abril cuando el aumento anual superó por primera vez el 50%, tendencia que se agravó durante los primeros 15 días de mayo.
En centrales de abasto el kilo de papa de primera calidad alcanzó niveles históricos al comercializarse hasta en 38 pesos por kilo en bulto.
Además, advirtió que el precio no disminuirá en las próximas semanas debido a la escasez de inventarios y a la baja producción agrícola, por lo que el mercado dependerá de la entrada de cosechas provenientes de Puebla, Perote y el Estado de México.
Para Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, el sector agrícola enfrenta diversos factores que han limitado la oferta de alimentos e incrementos importantes en los precios.
Entre los principales desafíos mencionó el combate a la inseguridad, la falta de apoyos gubernamentales y las huelgas y protestas que afectan las cadenas productivas.
En el caso del jitomate, añadió que también influyó una menor producción tras la imposición de un arancel de 17% por parte de Estados Unidos a las importaciones mexicanas.
“Todo esto ha limitado la oferta de estos productos, lo que ha provocado aumentos considerables en sus precios”, explicó la especialista.
Las cifras del Inegi reflejan así un nuevo episodio de presión inflacionaria sobre alimentos básicos, en un contexto donde cada vez más familias enfrentan dificultades para mantener el gasto cotidiano en productos esenciales.
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