A Yoani Sánchez, la directora de 14 y medio la detuvieron agentes del Departamento de Seguridad del Estado en La Habana. El objetivo era que la periodista y activista y su esposo, Reinaldo Escobar, no se pudieran trasladar a una reunión con el encargado de Negocios de Estados Unidos, Mike Hammer, y con Rob Allison, el coordinador para asuntos de Cuba del Departamento de Estado, pieza clave del secretario Marco Rubio.
Sánchez logró comunicarse a la redacción que su diario tiene en Madrid y esto facilitó que la regresaran a su vivienda, pero con la prohibición de salir.
“Día frío y con llovizna en La Habana. El operativo de la policía política en los bajos de mi edificio para impedirnos salir, la debe estar pasando mal… muy mal Cuba”, apuntó en X .
Son momentos difíciles, si los hay. En el Granma, el periódico del Partido Comunista y órgano oficial, se anuncian los cortes a la electricidad y su duración, pero también se adelanta la magnitud de los festejos por el centenario de Fidel Castro, para lo que se realizará un coloquio sobre su legado y futuro, en agosto, fecha que pareciera hasta temeraria, tomando en cuenta todas las asechanzas para un modelo político que pareciera estar, ahora sí en sus horas finales. Quién sabe.
Pero mientras pronósticos y predicciones se encabalgan, estudiantes de la Universidad de La Habana, desfilaron con antorchas, recordando a Fidel, como muestra de que el partido y el gobierno aún tienen músculo.
Sánchez, con claridad, escribe: “Dice un amigo que el régimen cubano está en sus estertores finales. Cuidado. La agonía de una dictadura puede ser tan peligrosa como su nacimiento”.
Los reportes que llegan de la isla señalan que conseguir gasolina se está volviendo imposible, porque complicado ya era, desde hace tiempo.
14 y Medio publicó un video que muestra las largas filas de automovilistas esperando turno para cargar combustible. Son estampas de una situación que llegó para quedarse y más aún cuando a la ausencia del petróleo venezolano se tendrá que restar, también, la de los barriles que llegaban de Pemex.
Las cancelaciones tienen que ver con Donald Trump por supuesto, pero también con una deuda del gobierno cubano con Petróleos Mexicanos que, tan sólo entre mayo y noviembre de 2025 llegó a los 27 mil 500 millones de pesos, como señala el especialista Ramses Pech.
Pero sorprende, de igual forma, que la agonía se muestre con claridad en las agónicas máquinas dispensadoras del combustible y no, como debió ser, desde hace tiempo, en la persecución a la disidencia, aunada, por su puesto, a la ausencia de libertades.
