Durante casi dos décadas vivimos bajo el espejismo de la globalización cuando en realidad lo que sucedió fue una hiperregionalización en la que, como siempre, hay ganadores y perdedores.
Es verdad que el mundo experimentó niveles de desarrollo, pero con asimetrías sociales y económicas que, en muchos países, se hicieron más grandes e injustas. Los países ricos son cada vez más ricos y los países pobres son, en el mejor de los casos, un poco menos pobres.
En México el fenómeno no fue muy diferente, y el país se fragmentó en los estados del norte, con innegables niveles de desarrollo, y los del sur, hundidos en una pobreza injustificable. Los gobiernos de Morena han conseguido particularizar los beneficios y socializar la pobreza.
En el actual contexto geopolítico, tanto regional como internacional, México está en una situación de clara desventaja que nos exige entender las consecuencias:
- La destrucción de las estructuras energéticas en oriente próximo va a provocar que los precios del gas y del petróleo, y sus derivados, se vayan a sostener al alza durante mucho tiempo.
- Lo anterior resultará en la escasez de muchos componentes y materias primas que van a afectar a cadenas productivas completas. El resultado se traducirá en altos niveles de desempleo.
- Lo más peligroso lo veremos en el comportamiento del consumidor que, por un lado verá un incremento generalizado de los precios de bienes y servicios (inflación) y por el otro, ante el miedo generalizado, el consumidor contraerá su gasto privilegiando el ahorro (recesión). La suma de recesión con inflación se llama estanflación y es un problema muy grave.
- El “timing” político en EU, las elecciones intermedias en noviembre, será adverso para México; el presidente Trump presionará seguramente sobre temas relacionados con el T-MEC, migración y seguridad nacional.
- Es importante tomar conciencia de que estamos viviendo una pandemia económica internacional y que la lucha por inversiones y mercados será muy agresiva; muchos países elevarán sus tasas para atraer o retener capitales, así como la necesidad inevitable de los gobiernos de expandir el gasto público que se traducirá en un mayor endeudamiento.
Es urgente que el gobierno de CSP entienda que lo verdaderamente importante no es el plan B, su obligación es salvaguardar el futuro de México y no el de su partido. En caso contrario puede perder los dos.
Pancho Graue
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