...

Información para decidir con libertad

Apoya el periodismo independiente

Manos que unen a la ciudad: la huella de los Rotarios en la CDMX

En una ciudad tan grande y compleja como la Ciudad de México, es fácil pensar que la solidaridad se diluye entre el tránsito, el ruido y las prisas diarias. Sin embargo, existe una red de servicio silencioso que, desde hace más de un siglo, trabaja para mejorar la vida de miles de personas: los Rotarios del Club Ciudad de México. Justo acabo de presenciar el cambio de presidencia. Desde finales de 2025, el Club Rotario de la Ciudad de México es encabezado por el ingeniero Peter Petersen.

Rotary llegó a la capital en 1921, cuando se fundó como el primer Club Rotario de la Ciudad de México y del país. Desde entonces, este movimiento ha crecido y se ha consolidado como una de las asociaciones civiles más comprometidas con el servicio, el liderazgo ético y la construcción de paz. Lejos de cualquier protagonismo, su historia se ha escrito en aulas rehabilitadas, quirófanos equipados, comunidades con agua potable y jóvenes con oportunidades de estudio.

Hoy, los clubes Rotarios desarrollan proyectos en áreas clave como salud, educación, desarrollo económico y construcción de paz. En el ámbito de la salud, impulsan jornadas médicas, campañas de vacunación y detección oportuna de enfermedades, así como apoyo a hospitales y centros de atención comunitaria. Su labor se ha vuelto especialmente relevante en contextos de crisis, donde la rapidez y organización de sus voluntarios marcan una diferencia concreta.

En educación, los Rotarios participan en la rehabilitación de escuelas públicas, dotación de bibliotecas, entrega de becas y programas de mentoría para jóvenes. Entienden que el acceso al conocimiento es una de las herramientas más poderosas para romper ciclos de pobreza y violencia. Cada libro entregado, cada aula mejorada, es una inversión en el futuro de la ciudad.

El desarrollo económico y comunitario es otro eje fundamental. Muchos proyectos se enfocan en capacitar a emprendedores locales, apoyar a mujeres jefas de familia y fortalecer oficios tradicionales. A través de pequeños apoyos productivos y formación en habilidades básicas de administración y finanzas, ayudan a que las familias generen ingresos dignos y sostenibles.

No menos importante es su compromiso con la cultura de paz. Los Rotarios promueven el diálogo, la mediación y la cooperación entre sectores, así como programas para jóvenes que fomentan la resolución pacífica de conflictos y la participación ciudadana responsable. En una ciudad marcada por la desigualdad y la polarización, estos esfuerzos construyen puentes donde otros solo ven muros.

Lo que distingue a los Rotarios del Club Cuidad de México no es solo la variedad de sus proyectos, sino su filosofía: actuar localmente con una visión global. Pertenecer a Rotary implica integrarse a una red internacional presente en casi todos los países del mundo, lo que permite intercambiar experiencias, traer buenas prácticas y sumar aliados para causas comunes.

En tiempos de desconfianza hacia las instituciones y desánimo social, el trabajo de los Rotarios recuerda que la organización ciudadana sigue siendo una de las fuerzas más poderosas para transformar realidades. Sus actividades cotidianas —discretas, constantes, comprometidas— demuestran que el servicio puede ser una forma de vida y que, cuando manos anónimas se unen, una ciudad entera puede cambiar.

Si algo han probado los Rotarios de la Ciudad de México a lo largo de su historia es que el futuro no se espera: se construye, día a día, en comunidad.

Recomendar Nota

Facebook
X / Twitter
WhatsApp