El Tri derrota 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca y consigue, por primera vez, ganar un partido inaugural de Copa del Mundo; la fiesta futbolística comienza con una deuda histórica saldada
El Tri derrota 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca y consigue, por primera vez, ganar un partido inaugural de Copa del Mundo; la fiesta futbolística comienza con una deuda histórica saldada

La espera terminó. Ocho partidos inaugurales y casi un siglo después de aquella primera aparición mundialista, la Selección Mexicana logró lo que parecía una cuenta pendiente con la historia: ganar un partido de apertura de la Copa del Mundo.
México venció 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca y convirtió la primera jornada del Mundial 2026 en un día de celebración nacional. No fue solamente el triunfo con el que arrancó su participación en casa; fue también el fin de una larga racha de frustraciones que acompañó al Tricolor en cada debut mundialista.
Hasta antes de este jueves, México acumulaba dos empates y cinco derrotas en encuentros inaugurales de la máxima competencia del futbol, con apenas dos goles anotados y 19 recibidos. Desde la goleada de Francia por 4-1 en Uruguay 1930 —el primer partido de la historia de los Mundiales—, pasando por las caídas frente a Brasil en 1950, 1954 y 1962, así como los tropiezos ante Suecia en 1958, el equipo nacional nunca había podido celebrar una victoria en el día de apertura.
Ni siquiera cuando fue anfitrión en 1970 logró romper la estadística, al empatar sin goles ante la entonces Unión Soviética. En Sudáfrica 2010, con Javier Aguirre en el banquillo, el estreno terminó con un empate 1-1 frente a los Bafana Bafana. Dieciséis años después, el destino volvió a cruzar a ambos equipos y también al propio Aguirre. Esta vez, la historia fue distinta.
La mañana comenzó con un Estadio Azteca repleto, envuelto en la emoción de volver a albergar una inauguración mundialista.
La ceremonia de inauguración con la presencia de Lila Downs, Maná, Belinda, Los Ángeles Azules, J Balvin y Shakira, impulsaron el ambiente festivo, Salma Hayek dio pie a la ceremonia oficial de la FIFA, para dar paso a las voces de Andrea Boccelli y Injae, para después disfrutar la interpretación del Himno Nacional Mexicano, en voz de Alejandro Fernández. Toda esa suma de momentos elevó la temperatura emocional de una afición que sabía que México tenía prohibido fallar.
Y no falló.
Desde los primeros minutos, el conjunto nacional tomó el control del encuentro y transmitió la sensación de que la presión del debut no pesaría demasiado. Apenas al minuto nueve, Erik Lira presionó una salida sudafricana, recuperó el balón y habilitó a Julián Quiñones, quien definió con potencia para vencer al arquero Williams y marcar el primer gol mexicano de la Copa del Mundo.
El tanto desató el festejo en las tribunas y pareció despejar cualquier nerviosismo. Quiñones se convirtió en el futbolista más peligroso de la cancha y estuvo cerca de ampliar la ventaja antes del descanso, incluso con un disparo que terminó estrellándose en el poste.

Sin embargo, el dominio mexicano no se tradujo en una goleada temprana. El equipo fue perdiendo intensidad y precisión conforme avanzó el primer tiempo, permitiendo que Sudáfrica sobreviviera pese a mostrar pocas herramientas ofensivas.
La segunda mitad presentó un escenario todavía más favorable para los locales. Al minuto 49, Sphephelo Sithole derribó a Brian Gutiérrez cuando escapaba rumbo al área y fue expulsado, dejando a Sudáfrica con diez hombres.
Aun con la ventaja numérica, México tardó en encontrar la tranquilidad. Hubo momentos de incertidumbre y falta de claridad hasta que apareció nuevamente la combinación que marcó la diferencia durante la jugada.
La jugada nació en los pies de Quiñones, continuó con un servicio preciso de Roberto Alvarado y terminó con un certero cabezazo de Raúl Jiménez al minuto 67.

Fue un gol especial. El delantero mexicano marcó por primera vez en una Copa del Mundo y lo celebró mirando al cielo, en memoria de su padre, fallecido hace apenas unas semanas. La emoción lo desbordó y las lágrimas acompañaron uno de los momentos más conmovedores de la jornada inaugural.
Con el 2-0, el partido quedó prácticamente sentenciado.
La desesperación se apoderó de Sudáfrica y al minuto 84 Themba Zwane golpeó en la cabeza a Roberto Alvarado. Tras la revisión del VAR, el árbitro mostró la tarjeta roja, dejando a los visitantes con apenas nueve jugadores sobre el terreno de juego.
La única nota negativa para México llegó en tiempo agregado. César Montes fue expulsado al minuto 92 tras una fuerte entrada cuando el encuentro ya estaba resuelto. La acción dejará al conjunto nacional sin uno de sus hombres clave para el siguiente compromiso ante Corea.
Pudo haber sido una victoria más amplia. También podría haber sido un encuentro sin expulsiones ni sobresaltos finales. Pero para México lo verdaderamente importante era ganar.
La Copa del Mundo 2026 comenzó con una deuda histórica saldada, con Javier Aguirre consiguiendo el resultado que no pudo alcanzar en 2010 y con una afición que finalmente vio al Tricolor celebrar en el partido inaugural de un Mundial.
Hasta el clima pareció sumarse a la narrativa. Durante el encuentro, la lluvia respetó la fiesta futbolística. Sólo cuando sonó el silbatazo final y México aseguró los tres puntos, un chubasco cayó sobre el centro y sur del Valle de México, como si el cielo hubiera esperado el desenlace de la primera jornada mundialista para unirse a la celebración.
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