En abril de este año se registró 4.4 por ciento de inflación anual, mientras que las líneas de pobreza rural y urbana aumentaron 8.3 por ciento anual
En abril de este año se registró 4.4 por ciento de inflación anual, mientras que las líneas de pobreza rural y urbana aumentaron 8.3 por ciento anual

El optimista discurso del gobierno sobre el costo de la vida se desvanece con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que reporta un 4.4 por ciento de inflación anual, mientras que las líneas de pobreza rural y urbana aumentaron 8.3 por ciento anual.
De acuerdo con el reporte sobre Líneas de Pobreza con datos actualizados a abril, el INEGI informó que el aumento en el comportamiento anual de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI) tuvo un incremento que superó la inflación general (4.4 por ciento), al ubicarse en 3.9 puntos porcentuales por encima en ambos ámbitos.
Al comparar el crecimiento de la variación anual de las LPEI en abril de 2026 con lo registrado en el mismo mes de 2025 —cuando la variación anual fue de 3.0 por ciento en el ámbito rural y de 4.4 por ciento en el urbano--, se observó un incremento de 5.3 y 3.9 puntos porcentuales, respectivamente, señala el instituto,
Esto significa que la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (canasta alimentaria) se ha incrementado en el último año, ya que una familia urbana de cuatro integrantes requiere de 10 mil 396 pesos al mes solo para alimentos, y 19 mil 817 pesos mensuales para no ser considerada pobre por ingresos.
Respecto las zonas rurales, se necesita un ingreso de 7 mil 864 pesos mensuales para alimentación mínima, y de 14 mil 290 pesos para superar la línea de pobreza.
Al respecto, el especialista Aníbal Gutiérrez, señaló que el impacto es especialmente grave para la población de menores ingresos, porque destina alrededor de 45 por ciento de su gasto a la compra de alimentos.
Y advirtió que el problema se presemta desde el sexenio padado, porque de julio de 2018 a abril de 2026, la inflación general acumuló un aumento de 46 por ciento, pero los productos agropecuarios subieron 72.5 por ciento.
“Desde 2018, la comida se ha encarecido mucho más rápido que el resto de los precios, y eso ha reducido el poder de compra de quienes menos tienen", advirtió el economista.
La consultora Grupo de Asesores en Economía y Administración Pública (GAEAP) señala que todo esto ocurre en un contexto en donde la economía se desacelera, el empleo formal pierde fuerza, el consumo comienza a agotarse, la inversión está débil y el poder adquisitivo continúa deteriorándose.
La empresa especializada en economía y finanzas, GAEAP señala que el problema no es únicamente la inflación. “El problema es que vivir en México se está volviendo cada vez más caro”.
El director general de GAEAP, Alejandro Gómez Tamez, sostuvo que es un retroceso; es decir, explicó, desde el sexenio pasado se presume que 13 millones de personas salieron de la pobreza, “tal vez fue así, pero con esta alza de precios es muy probable que algunos nuevamente regresen a un estatus de pobreza”.
En tanto, Gonzalo Hernández Licona, director del Observatorio Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, indicó que cada mes las líneas de pobreza suben con el aumento de los precios.
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