David Augusto Sotelo Rosas
El rescate que las fuerzas policiacas, de los tres órdenes de gobierno, que hicieron del presidente municipal de Taxco y de su padre, impulsó la crítica de los colectivos que buscan a sus parientes en Guerrero; pues les llama la atención que en menos de 24 horas fueron rescatadas estas personas -sin que hubiera el plazo de 72 horas que siempre alega la autoridad- y sus familiares desaparecidos llevan días, semanas, meses y años sin que la autoridad dé algún resultado al respecto; mucho menos, que produzca algún informe sobre su actuación o, al menos, se reúna con estos colectivos, como el “no + desaparecidos en Guerrero”, entre otros. Es decir, ante su perspectiva, se movilizó el aparato del Estado en favor de un funcionario y su familiar, en forma inmediata, pero no se mueve nada ni nadie para buscar, rescatar o auxiliar a familiares que no tienen el status político, social o económico relevante. Esto es lo que ha traído su protesta e indignación, pues llevan tiempo solicitando, pidiendo, rogando y exigiendo la búsqueda de sus desaparecidos sin que, hasta la fecha, haya resultados, informe alguno o explicación pertinente por parte de la autoridad correspondiente.
No es que deploren el rescate que se hizo del alcalde y su padre, sino que advierten que no ha sido el mismo tratamiento, diligencia y/o actuación, coordinación institucional en el caso de ellos y sus familiares; se sienten discriminados y, por tanto, maltratados por las autoridades.
Qué bueno que fueron rescatados el alcalde y su padre. Pero, José Elías Romero Apis comentó con Pascal Beltrán del Río -a propósito del hallazgo de una jovencita Edith Guadalupe Valdes Zaldívar, desaparecida en la ciudad de México el 15 de abril, al salir a buscar empleo y encontrada muerta el día que escribo esto, por su misma familia, sin la participación de la autoridad- en Imagen Radio: “no se trata del éxito que tuvo la autoridad, sino la atención, ¿a quién se atiende primero, quién después y quién al último?”
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