...

Información para decidir con libertad

Apoya el periodismo independiente

Quintana Roo, el segundo estado con peor crecimiento económico según el INEGI

Chetumal, QRoo.- En Quintana Roo muy lejos quedó ese crecimiento económico de 20.1 por ciento que se experimentó, entre 2021 y 2024, durante el auge de la construcción del Tren Maya, motivado por la ejecución de los tramos 5, 6 y 7 que atravesaron el estado.
La industria de la construcción mostraba, en ese entonces, niveles históricos, generaba empleos directos e indirectos, en beneficio principalmente de empresas foráneas, que registraban en el IMSS local.
No obstante, siempre se señaló que la obra pública federal no comprendía ni pertenecía a políticas públicas emanadas de la administración estatal; por el contrario, siempre se dudó de esa bonanza, calificada como ficticia.
El turismo, aunque ya con tendencia a la baja, se mantuvo como principal motor económico, pero anticipaban los picos de caídas de destinos caribeños como: Tulúm, Cancún, Cozumel y Playa del Carmen, como sucedió en tramos de 2025.
Campeche, por ejemplo, encabezó la lista con una caída de 11.8%, lo que la coloca como la entidad con peor desempeño económico del país, con un conflicto político interno grave.
Le sigue Quintana Roo y su retroceso de 7.5%, pese a ser uno de los principales destinos turísticos de México y, en tercer lugar, Oaxaca con 5.3 por ciento; aun así, los oaxaqueños, reeligieron a su gobernante.
Atrás quedaron 2023 y 2024 para Quintana Roo, cuando se experimentó el ficticio -sí, así lo vimos muchos en ese entonces, menos los pro-AMLO- crecimiento económico, generación de empleo y actividad industrial, impulsada por la obra ferroviaria.
Un proyecto federal que, al día de hoy, no detona ni es expansivo en su proyectado crecimiento económico, pero que se insiste en impulsar, ahora con el tren de carga y, su infraestructura bandera, estaciones en Cancún, Puerto Morelos, Playa del Carmen, Tulum, Tulum Aeropuerto y Chetumal.
Pero ¿que pasó?, pasó lo que se veía venir, le apostaron todo al Tren Maya, pusieron todo el esfuerzo en obras federales, provenientes de una política de inversión en infraestructura muy decadente.
Muchas de esas obras federales no se han inaugurado en su totalidad; ejemplo claro, la construcción del puente Nichupté, en Cancún, iniciado en 2022, que muestra daños estructurales.
No sorprende que ocupemos el segundo lugar en retroceso económico; se dejó de invertir en el campo, el agro, la pesca, la industria, el comercio y otros sectores importantes. Por lo menos no se invirtió tanto como en el rubro de la asistencia social, sin dejar a un lado la joya de la corona para México, el turismo del Caribe mexicano que, sin reconocerlo, se descuidó.
La inseguridad, los homicidios, los cobros de derecho de piso, consecuentemente el cierre de negocios y otros factores para considerar en zonas como: Tulum, Cancún y Playa del Carmen, son también causales. Ahí están, aunque se reclasifiquen y oculten delitos.
Estos datos de la caída parcial de la economía, se asemejan a las grandes crisis económica que se vivió en el estado en 2009 con la influenza y en 2020 con el Covid, aunque ese tema fue de alcances mayores, en un contexto mundial. Y no, tampoco hemos tenido fenómenos naturales extraordinarios.
En tanto, nuestro vecino Yucatán mantuvo una ruta de crecimiento, los datos del INEGI nos hacen ver que, la península yucateca, con las mismas condiciones, no avanzó de manera homogénea y que, los motores económicos de cada estado, respondieron de forma distinta al contexto nacional e internacional.