El Banco de México, como la Secretaría de Hacienda y la Comisión de Cambios siempre ponen atención y dan a conocer el nivel de las reservas internacionales. Estos anuncios contribuyen a dar tranquilidad sobre la disponibilidad de dólares del país, especialmente para generar certidumbre a agencias calificadoras de deuda y acreedores internacionales. En el mismo sentido, garantiza que hay suficientes dólares para sostener paridad peso/dólar, esto es, un tipo de cambio estable.
Las reservas internacionales del Banco de México se conforman básicamente por la cantidad de divisas, oro y plata de libre disponibilidad, no sujetas a gravamen alguno, en posesión del banco central; este conjunto de activos, como en toda empresa o familia, tiene como contraparte los pasivos del mismo banco central. Los pasivos son fundamentalmente los billetes y monedas en circulación. De este modo, como los activos respaldan los pasivos, las reservas internacionales respaldan a la cantidad de dinero en circulación, a la base monetaria.
Banco de México adquiere las divisas entrantes por Pemex, turismo, remesas, comercio y servicios y las paga con pesos. Mantener un nivel elevado de reservas contribuye a la estabilidad del peso frente al dólar. Actualmente se maneja un nivel de reservas de 256 mil 242 millones de dólares, cifra mucho mayor a la registrada en diciembre de 2018 que era de 174 mil 118 millones de dólares, un crecimiento de 47%. Los ingresos de divisas acumulados por turismo y exportaciones han contribuido a ello. También el hecho de que en el periodo diciembre 2018-enero 2026, las situaciones crisis y riesgo, el desequilibrio fiscal de EU y la irrupción del presidente Donald Trump, provocaron el encarecimiento de activos de resguardo diferentes al dólar y un incremento del precio de la plata de 697% y del oro de 338%. La otra cara de ello es la depreciación del dólar y el fortalecimiento de monedas como el peso mexicano.
La función de las reservas internacionales es relevante y clara, no son recursos ni ahorro del gobierno. Por eso no se pueden considerar para financiar programas gubernamentales, aunque desde el más profundo desconocimiento diversas autoridades al más alto nivel hayan querido meterles mano. Además, la calidad (todavía) de organismo constitucionalmente autónomo del Banco de México le da margen para defenderlas.
