Como parte de la permanente estrategia de distracción del gobierno mexicano (ante la brutal escalada de despropósitos y fracasos), en días pasados decidieron traerse desde París a la actriz mexicana Salma Hayek para anunciar al mundo las bondades del financiamiento que -gracias al gobierno de Claudia Sheinbaum- se brindará para impulsar a la cinematografía mexicana.
Más allá del emotivo y falaz discurso de la actriz veracruzana (pletórico de alabanzas a Sheinbaum y a las gobernadoras de su estado natal y a la de Quintana Roo), pude averiguar y conocer el significado del nombre “Salma”, (palabra de origen árabe que se deriva de la raíz salimah) que significa SEGURA, SANA, A SALVO.
Fue mayúscula mi sorpresa dada la concordancia con la vida de la actriz. Me explico.
Si Salma Hayek visita México se siente segura, sana, a salvo, como su nombre. Ella parece desconocer que más de 200 MIL MEXICANOS han sido asesinados desde 2018. Ella nunca será víctima de asalto, secuestro o extorsión. Jamás. Ella vive tranquila, porque su adorado marido, el multimillonario francés Francois-Henri Pinault, puede sufragar la permanente y altamente eficaz escolta que acompaña a su mujer por todo el mundo. Durante su estancia en México se le brindó, además, toda clase de protección (incluidas camionetas blindadas) y en Veracruz, durante su vista en 2025, la gobernadora Rocío Nahle puso a disposición de Hayek el helicóptero del gobierno del estado para su uso personal en dicha entidad. Era obvio que no iban a poner en riesgo la seguridad de tan famosa visitante. No fuera a ser que al Cártel Jalisco Nueva Generación (que tiene bajo su control total al estado de Veracruz), se le ocurriera alguna lamentable fechoría.
Es obvio que Salma, como su nombre lo indica, puede sentirse sana, segura y a salvo en materia de salud. Ella no tiene que atenderse en los hospitales del IMSS-Bienestar, sino que puede acudir con confianza a los hospitales públicos franceses (que sí cuentan con medicamentos), aunque ese país se muera de envidia del sistema de salud de México y de Dinamarca. Seguramente Salma Hayek desconoce también que el sarampión ha regresado y cobrado vidas humanas en México, mientras que los franceses y daneses tienen erradicada dicha enfermedad.
Es lógico que Salma se sienta totalmente segura, sana, a salvo en materia económica. Se calcula en 200 millones de dólares la fortuna de la actriz y en 7 mil millones de dólares la de su marido. Los negocios de Francois-Henri Pinault no están obligados a pagar “derecho de piso” a ninguna banda del crimen organizado (como sí sucede en México) ni son amenazados fiscalmente por el gobierno francés. Don Francois-Henri, doña Salma y sus patrimonios están seguros, sanos y a salvo.
Además de ello, a Salma nunca le ha faltado trabajo. Eso le hace sentir segura, sana, a salvo y más ahora, porque seguramente el gobierno de la 4T pretenderá realizar un filme altamente patriótico sobre alguna heroína nacional (como Leona Vicario o Josefa Ortiz de Domínguez, por citar sólo dos ejemplos) ¿A quién creen que van a invitar para protagonizar al personaje? Pues claro que sí, querido lector, seguramente llamarán a doña Salma Hayek. Favor con favor se paga. Júrelo.
