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Ser liberal en México

Decir en México que eres liberal es muy confuso. Las guerras entre conservadores y liberales durante el siglo XIX y en la revolución mexicana, crearon la falsa idea de que los conservadores son de derecha y los liberales de izquierda. Ambas concepciones son erróneas.

Ser liberal es creer y defender la libertad de las personas y la igualdad de todos ante la ley. El respeto por el Estado de derecho. Sí, ser liberal es creer en un Estado que garantice los derechos fundamentales de las personas: seguridad, libertad de expresión, propiedad privada, etc.

Ser liberal es creer en la democracia, y esto no se limita sólo al tema electoral. El demócrata liberal es participativo, respetuoso de la ley e inclusivo. Sabe vivir y convivir con otras ideas y conceptos políticos sin excluir a sus adversarios políticos.

Ser liberal significa creer en el libre mercado, pero con contenido social. El mercado por sí mismo no puede resolver las enormes diferencias económicas y sociales que aún subsisten en México. Por eso los programas sociales actúan como niveladores que protegen a las personas más desprotegidas y vulnerables.

Pero ser liberal también es impedir que los programas sociales se utilicen para mantener a estas personas como rehenes de su propia miseria y se conviertan en un botín político electoral para así beneficiar al partido gobernante.

Ser liberal es lo opuesto al conservadurismo populista (de gobiernos de izquierda o derecha) que quieren eliminar las libertades personales e imponer su ideología extremista, que no reconoce adversarios políticos sino a enemigos a los que simplemente hay que suprimir o exterminar.

El liberal busca el dinamismo político y la movilidad de la escala social y económica, el conservador requiere del inmovilismo total para así conservar el statu quo de la superficialidad: “Para que nada cambie, que todo cambie”.

El liberal ve a la cultura y al arte como medios para la libertad. El conservador ve a los artistas y a los intelectuales como una amenaza para sus fines de control de masas; la ignorancia y la ignominia de la mano.

El liberal favorece el crecimiento económico como una vía para el desarrollo nacional. Es verdad que, en nuestra historia, millones de mexicanos han quedado relegados de este desarrollo, pero también es verdad que, en el actual conservadurismo de Morena, mantener en la pobreza a los millones de personas cautivas de sus programas del bienestar, es su más alta prioridad política.

Cabe cuestionarnos: ¿Somos hoy un país más seguro? ¿Somos hoy un país más libre que vive en pleno Estado de derecho? ¿Somos una sociedad más justa e igualitaria? ¿Somos un país con índices de educativos óptimos para competir en el mundo? Al final la pregunta más importante es: ¿Somos un mejor país desde que gobierna Morena?

Me confieso abiertamente liberal y a pesar de los errores más evidentes y graves del liberalismo, siempre lo preferiré antes que cualquier conservadurismo del signo político que me pongan por delante.

 

Pancho Graue