El Observatorio de la Justicia pretende brindar una mirada externa y objetiva que logre informar sobre aquello que, como su nombre lo dice, se observa.
Por ello, esta iniciativa que surgió del ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), José Ramón Cossío Díaz, desde la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tec de Monterrey, con el impulso de nuestra decana nacional, Edna Jaime Treviño, hizo eco en más de 45 organizaciones tanto de educación superior como de la sociedad civil para unirse con un objetivo común: observar, medir y analizar la justicia, a partir de la reforma judicial publicada el 15 de septiembre de 2024 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), por los importantes y radicales cambios que ha generado en la impartición de justicia en México.
Hoy las decenas de universidades y organizaciones, así como los cientos de profesores e investigadores que nos hemos sumado a este esfuerzo colectivo, estamos unidos para analizar, mediante una metodología y un algoritmo diseñados para cumplir nuestro objetivo, las decisiones jurisdiccionales, la manera en que tanto las nuevas personas juzgadoras como el Tribunal de Disciplina Judicial y el Órgano de Administración Judicial están actuando, cuánto tiempo tardan en resolver y cuál es la calidad que tienen sus resoluciones.
La importancia de nuestra labor es el impacto que tienen las decisiones jurisdiccionales en los justiciables, pues esto marca el avance o retroceso de los derechos de las personas. Estamos convencidos de que para que algo mejore, es necesario medirlo y analizarlo. Por ello, gracias al apoyo de distintos espacios como La Aurora y Aristegui Noticias, además de observar, analizar y medir, difundimos los hallazgos producto de esta labor.
Nuestro análisis contempla más de 40 temas, entre ellos: prisión preventiva oficiosa, consultas indígenas, transparencia, seguridad nacional, violencia contra personas juzgadoras, así como sus renuncias, arbitraje comercial, compliance, responsabilidad de personas jurídicas, derechos sexuales y reproductivos, entre otros.
Gracias al apoyo de todas las organizaciones y medios que se han sumado a este esfuerzo, cada vez se cristaliza más nuestra misión de impulsar cambios tanto en el andamiaje jurídico como en las prácticas de las instituciones judiciales para mejorar la calidad, eficacia e independencia de la judicatura.
Observar la justicia es, sin duda, el mayor acto de cuidado que podemos tener hacia nuestra democracia. Una sociedad que observa y cuida su justicia, es una sociedad que garantiza su libertad, patrimonio y sobre todo, su tranquilidad.

