Hoy, 18 de marzo, no debería ser de festejos, sino el día del arrepentimiento gubernamental por el saqueo de los recursos petroleros.
La única proeza del “rescate petrolero” en siete años de morenismo ha sido demostrar que en Pemex siempre se puede robar más.
En Veracruz sonarán hoy las fanfarrias por el aniversario de la expropiación de los fierros de las compañías petroleras, porque el petróleo siempre fue y sigue siendo de la nación.
Bueno, eso de que sigue siendo la nación hay que ponerlo entre comillas, porque gran cantidad de la riqueza que, en teoría, es de todos los mexicanos, en el gobierno y en su partido se la roban.
El doctor Francisco Barnés acaba de publicar en el Observatorio Ciudadano de Energía las cuentas del huachicol en 2025.
Hablamos del robo en la presente administración federal.
La pérdida de ingresos para Pemex en 2025 por robo de combustibles y crudo ascendió a un aproximado de 56 mil millones de pesos.
Y la pérdida de ingresos para el gobierno federal fue del orden de los 67 mil millones de pesos.
Así es que, por robo y contrabando de combustibles (huachicol y huachicol fiscal), el saqueo fue de 123 mil millones de pesos.
Esa cantidad, apunta el doctor Barnés de Castro, equivale a 2.3 veces lo destinado por el gobierno federal a Orden Público y Seguridad Interior.
La cifra del robo es 1.7 veces más que lo destinado a las actividades de agricultura, ganadería y pesca.
Es 75 por ciento del presupuesto destinado al Ejército y la Marina juntos.
Las pérdidas de Pemex en 2025 fueron de 780 mil millones de pesos.
No es un día para festejar, sino para que la presidenta pida perdón por dilapidar la riqueza de la nación.
Que pida perdón en nombre de su antecesor, arquitecto del mayor saqueo a las finanzas del país.
Que se disculpe en nombre del que militarizó puertos y aduanas, con lo que corrompió a altos mandos de instituciones armadas, hoy coludidos en una nueva mafia criminal.
