Culiacán, Sin.- Generalmente los gobernadores llevan mano en la designación de su sucesor. Mucho antes del proceso electoral empiezan a promover políticamente a sus allegados para convertirlos en candidatos por uno u otro partido. En Sinaloa, se repite al pie de la letra este viejo protocolo. El gobernador Rubén Rocha está promoviendo las aspiraciones políticas de Enrique Inzunza, Juan de Dios Gámez, Teresa Guerra y Graciela Domínguez. En ese orden.
Pero Rocha no está en condiciones de imponer sucesor. Se ha debilitado políticamente y se le considera una pesada carga para Claudia Sheinbaum. La presidenta tendrá que neutralizarlo muy pronto. Los señalamientos que a nivel nacional e internacional se han hecho en contra del gobernador de Sinaloa, están sin ser aclarados. Esta situación afecta fuertemente al gobierno de Sheinbaum y a sus relaciones políticas y comerciales con Estados Unidos.
Además, las denuncias de posibles actos de corrupción de funcionarios cercanos al gobernador se están multiplicando. Tampoco hay disposición de aclararlos. Por si eso fuera poco, la inseguridad pública en Sinaloa está en su peor momento, y está a punto de cumplir 20 meses de fracasos. Las ejecuciones, desapariciones y el robo de automóviles, cada día superan los indicadores históricos.
La economía de la entidad es un verdadero desastre. Todos los sectores productivos están en situación de sobrevivencia. El cierre de empresas y la pérdida de empleos formales siguen aumentando. La inversión se alejó de Sinaloa y múltiples empresas ya emigraron hacia otras entidades. Pero el gobierno local está de brazos cruzados. No tiene iniciativa para enfrentar esta situación. Carece de voluntad para instrumentar acciones que reactiven la economía regional.
Por todo esto, Rocha Moya no está en condiciones de designar sucesor. Se seguiría la misma ruta de deterioro económico, político, social y cultural en Sinaloa. Tal vez por ello, desde la dirección nacional de Morena se promueve la candidatura de Imelda Castro, aún en contra del interés del gobernador. Además, el Partido Verde se ofrece para nombrar candidato a gobernador y con ello tratar de limpiar la cara a la 4T en la entidad. Cada vez se ve más viable esta opción.
Algunos partidos de oposición apenas empiezan a darse cuenta de que ahora tienen condiciones para construir una opción ganadora. El gobernador de Sinaloa se ha debilitado políticamente y ya se le cayó la posibilidad de ser gran elector.
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