Chetumal, QRoo.- 2027 será un año electoral en México, donde 17 estados habrán de renovar sus gubernaturas, con un escenario convulso, complejo y con un crimen organizado cada día más involucrado en los comicios.
La acusación que hace Estados Unidos en contra de Rubén Rocha Moya, actual gobernador de Sinaloa, deja claro que los cárteles ponen y quitan en los procesos de elección popular; es realidad, no supuesto.
En este contexto, 2027 contará con nuevos ingredientes en el panorama electoral y también dentro de la partidocracia, pues a los partidos políticos actuales habrán de sumarse otros que esperan aprobación del INE.
Actualmente el tablero electoral lo conforman cinco partidos: Morena, el Verde Ecologista, del Trabajo, MC, PAN y PRI, donde la supremacía la tiene Morena, con 12 estados; le siguen Acción Nacional, con tres, y Verde y MC con uno, respectivamente.
No obstante, cinco organizaciones políticas esperan la definición del INE, que determinó que podrían buscar su registro político y en esas están; muy probablemente así será y son:
-Interacción y Empatía para Todos, AC (Partido Interacción Empática)
-Construyendo Sociedades de Paz, AC (Partido PAZ)
-México Tiene Vida, AC (México Tiene Vida)
-Personas Sumando en 2025, AC (Somos México)
-Agrupación Política Nacional Que Siga la Democracia (Que Siga la Democracia)
En Quintana Roo, las nuevas organizaciones políticas caerán como anillo al dedo en un proceso que ilegalmente ya inició, aunque digan lo contrario, y que enfrenta al senador Gino Segura con el delegado del Bienestar en Yucatán, Rafael Marín Mollinedo.
Esto no solo vendría a pulverizar la escasa posición externa que tiene Morena en la entidad, sino al igual con la interna, que ahí está lo tenso.
Y en ese sentido, en esa lucha abierta y al tú por tú, las nuevas organizaciones políticas, una por lo menos, podrían estar sembrando en Morena el tan deseado tercer candidato guinda, el outsider.
Esta figura, tan demandada en la clase política local, sin duda ya está cocinada y en breve deberá sacar la cara de una de estas organizaciones nuevas, para poner más picosita la contienda.
Para que el proceso se caliente, el outsider vendrá del sur, aprovechando el hartazgo que hay, no por la geografía norteña, sino por los políticos situados en Cancún, como por ejemplo Jorge Emilio González, cuyo liderazgo y permanencia ya no quiere la presidenta Sheinbaum.
Y la pregunta: ¿cómo deberán responder estas nuevas organizaciones políticas al electorado quintanarroense, pondrán nuevas figuras políticas o reciclarán las de siempre, las alimentará el narco o se solventarán con recursos netamente oficiales?
Se rendirán una vez más al poder y se convertirán en satélites de los fuertes, o invocarán por el sur caribeño, respondiendo a los intereses ciudadanos que sufren de homicidios, desapariciones, desplazados y toda la vorágine de la inseguridad. No se sabe.
En Quintana Roo como en Campeche, Michoacán, Guerrero, Zacatecas, Colima, Sinaloa y Nayarit entre otros, ya no quieren a Morena; son obligados, al estilo que llevó al poder a Rocha Moya.
¿Los partidos nuevos serán la solución? ¿Qué siglas serán capaces de responder al ciudadano engañado, lleno de hartazgo, sumido en la pobreza y la desesperanza?
Será acaso Construyendo Sociedades de Paz, AC, cuya denominación preliminar es Partido PAZ, la agrupación con mayor número de registros, aquella que, encabezada por Hugo Andrés Flores, intentó usar las siglas “CSP”, igual que las iniciales de la presidenta, pero el Tribunal Electoral lo impidió.
O México Tiene Vida, AC, con sede en Monterrey, Nuevo León, liderada por Jaime Ochoa Hernández, Eduardo Zamarripa Cortés y Jorge Garza Talavera.
Tal vez, la Agrupación Política Nacional Que Siga la Democracia, bajo la denominación preliminar Que Siga la Democracia, aquella que se utilizó para promover la revocación de mandato de Andrés Manuel López Obrador, encabezada por Édgar Garza.
O mejor, Personas Sumando, con denominación preliminar Somos México, de Guadalupe Acosta Naranjo y Cecilia Guadalupe Soto, por el embalaje, diríamos de izquierda, de sus figuras representativas.
Y ya por si acaso, Interacción y Empatía para Todos, AC, con denominación preliminar Partido Interacción Empática, presentado como un movimiento opositor a Morena.
Yo el outsider lo veo por la paz, ¿usted qué opina?
El pase se lo dará el INE, ¿por quién le apuesta?
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