...

Información para decidir con libertad

El papa y el malestar social contra la inteligencia artificial

Ha surgido una reacción negativa creciente contra la inteligencia artificial (IA). Se espera que la IA transforme la sociedad y la economía, pero existen riesgos intrínsecos que cuestionan sus beneficios netos.

Cada día aprendemos una implicación adicional de la IA que impacta la vida de las personas y de industrias enteras.

Las empresas buscan reducir su planta laboral y optimizar sus procesos operativos mediante la IA, desplazando mano de obra en busca de mayor eficiencia y productividad.

Aunque en el pasado las transformaciones tecnológicas han creado nuevas industrias mediante un proceso schumpeteriano de destrucción creativa, es muy posible que la IA derive en una disminución de la población económicamente activa.

Elon Musk asegura que habrá una reducción muy importante del empleo, mientras que la OIT señala que la IA puede ser complementaria y requerir talento humano para orquestar la tecnología.

Un aumento del desempleo estructural reduciría la demanda agregada, lo que llevaría a un menor ingreso. Una solución planteada consiste en repartir un ingreso básico a la población para que la demanda no disminuya y el sistema se reproduzca.

Se habla del surgimiento de una subclase social.

En la Carta Encíclica Magnifica Humanitas, del papa León XIV, recién publicada, se abordan la protección del ser humano y los desafíos éticos que plantea el uso y desarrollo de la IA en la sociedad actual.

La humanidad se encuentra ante una encrucijada.

Entre otros asuntos, el papa destaca lo siguiente:

  • El bien común es un objetivo imprescindible.
  • Los datos, algoritmos, plataformas e infraestructuras no deben ser monopolizados por unos pocos actores privados (lo cual es compatible con la competencia económica).
  • La justicia social demanda que el progreso tecnológico se mida por su capacidad de ser inclusivo y sostenible, evitando la marginación y la desigualdad.
  • Urge una rendición de cuentas sobre los impactos de la IA en la sociedad.
  • La fragilidad y el dolor humanos no son errores por corregir, sino el espacio donde florecen la compasión y el amor al prójimo.
  • Se debe liberar a la IA de la carrera armamentista.
  • Son imprescindibles la diplomacia y el multilateralismo.

En la reseña de Project Syndicate titulada “AI and its discontents”, expertos como Robin Rivaton, Carl Benedikt Frey, Dani Rodrik y María Lombardi destacan los siguientes puntos:

  • En Estados Unidos, OpenAI y Anthropic están desarrollando consultorías respaldadas por capital privado para reconfigurar las empresas de tamaño medio.
  • En China se están desarrollando microempresas basadas en la IA.
  • El mayor riesgo a largo plazo es el desplazamiento del pensamiento humano. Las capacidades cognitivas de la sociedad se degradan. Se puede destruir la base de conocimiento de la que depende la propia IA.
  • El acceso a la IA puede cerrar hasta 75% de la brecha de rendimiento entre los trabajadores con solo bachillerato y los que tienen educación superior.
  • La IA está reduciendo la contratación en el nivel inicial.
  • El consumo masivo de energía de los centros de datos ya está provocando moratorias en su construcción.
  • El uso malintencionado de la IA (como los deepfakes) o las pérdidas masivas de empleo inevitablemente desencadenarán regulaciones y responsabilidades.
  • El consenso desplaza el foco de las capacidades de los modelos de IA hacia los marcos sociales e institucionales necesarios.
  • El discurso público debe dejar de preguntarse "qué hará la IA con nosotros" y pasar a decidir "qué queremos que haga por nosotros".
  • Se deben implementar regulaciones que garanticen que la IA complemente el trabajo humano en lugar de sustituirlo.

Ante el declive a largo plazo de la población mundial, la IA podría ayudar a sostener la prosperidad global y la estabilidad económica.

Recomendar Nota

Facebook
X / Twitter
WhatsApp