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La IA, la atrofia cognitiva y el conflicto social y geopolítico

Martin Wolf, reconocido editorialista del Financial Times, en su artículo “A guide for the perplexed on AI", explica que la inteligencia artificial (IA) puede ser una bendición, una maldición y una burbuja. Wolf sostiene que la IA:

  • Es un enorme cambio tecnológico en el que surge una burbuja financiera que finalmente estalla y se corrige, pero la sociedad queda con infraestructuras transformadoras.
  • Impulsa un aumento desigual del producto (y del ingreso).
  • Acelera el descubrimiento científico.
  • Genera una gran productividad.
  • Afecta las capacidades cognitivas de las personas.
  • Acelera el progreso hacia la energía limpia.
  • Mejora los servicios públicos.
  • Puede crear armas letales en manos de terroristas.
  • Puede generar concentraciones de poder masivas, amenazas a la ciberseguridad, desinformación y manipulación generalizadas.

Wolf concluye que la IA es una tecnología "existencial" única que cambiará casi todo. La IA ha desatado una competencia global en la que se persiguen sus mayores beneficios y sus peores peligros.

Kenneth Rogoff, profesor de Harvard, en su artículo reciente en Project Syndicate, “The AI Economy’s Permanent Underclass, sostiene que la IA ha generado una actividad frenética y superlucrativa, a la vez que amenaza con el desplazamiento masivo de empleos. Rogoff destaca que:

  • Las recesiones económicas más graves de la revolución de la IA ocurrirán en el mundo en desarrollo.
  • Los países que no puedan integrarse en la infraestructura o en la cadena de suministro de IA corren el riesgo de estancarse, sin ingresos fiscales nacionales para financiar redes de seguridad.
  • Existe una clara brecha entre las naciones posicionadas para captar la riqueza de la IA y las vulnerables a la exclusión.
  • Estados Unidos está mal preparado para el choque del desempleo masivo interno y debe evitar la concentración de los ingresos en los multimillonarios de la tecnología.
  • Corea del Sur, Japón y Taiwán han asegurado su posición clave en la cadena de suministro de hardware debido a la enorme demanda de chips de memoria avanzados.
  • Europa se ha quedado rezagada en IA, salvo ASML en Países Bajos, que lidera el mercado de impresión de semiconductores.
  • En África existe una carencia de acceso a la electricidad básica, lo que imposibilita el desarrollo de la IA.
  • En Latinoamérica, las crisis de deuda disuaden al capital extranjero necesario para realizar grandes inversiones en IA.
  • El mundo en desarrollo carece de las instituciones e infraestructura necesarias para impulsar la IA y distribuir sus beneficios.
  • La India tiene un enorme talento en IA, pero padece una fuga continua de cerebros.
  • El principal desafío de China como potencia en IA será mantener la estabilidad social ampliando su red de protección social.

Rogoff concluye que las naciones ricas se quedan con las recompensas de la IA, dejando atrás a miles de millones de personas en el mundo en desarrollo, sin un colchón fiscal que amortigüe el golpe.

Algunas derivaciones de lo anterior son las siguientes:

  • La pereza es un gran enemigo que hay que vencer para evitar la pérdida de la capacidad de pensar.
  • El mundo desarrollado puede utilizar la IA para mitigar los efectos de la disminución de su población en su producción.
  • La IA creará fracturas sociales internas en los países y fracturas geopolíticas.
  • La IA sustituye la capacidad de pensamiento crítico, lo que provoca una atrofia cognitiva por falta de uso del cerebro.
  • La desinformación y la falta de capacidad de pensamiento pueden crear ciudadanos fácilmente sometidos.
  • La IA creará una subclase social dentro de los países, incapaz de participar en la toma de decisiones, lo que afectará la democracia.
  • La IA generará una subclase de países incapaces de desarrollarse.

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