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Gobierno colapsa uno de los mejores hospitales de Acapulco

Acapulco, Gro.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció al Hospital General Regional No.1 “Vicente Guerrero” del IMSS como uno de los mejores hospitales en todo el continente.

La OMS otorgó la distinción por la gran calidad de atención que otorga a cargo del gastrocirujano Jorge Luis Memije Arzeta, además de contar con los equipos y personal de alta especialidad que prestan su servicio.

Trasciende que próximamente, representantes médicos de Estados Unidos, Canadá, Colombia, Chile, Brasil y Uruguay, visitarán el hospital Vicente Guerrero para tomar cursos de capacitación, con la intención de llevar el modelo de atención del IMSS a sus países.

Pero el pasado 24 de julio, los focos rojos se prendieron: la delegada del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), María de Lourdes Díaz Espinosa, reconoció que en algunos de los hospitales que dependen de ese sistema en Guerrero, hay actos de corrupción, desabasto de medicamentos y faltan médicos especialistas, pero a estos ha sido difícil contratarlos por varias situaciones, entre ellas, la inseguridad.

En recorrido por el hospital Vicente Guerrero de Acapulco, el principal de la institución en Guerrero, la funcionaria reconoció que faltan especialistas en medicina interna, urgencias, cirugías, ginecología, urología y oftalmología.

La diabetes, la hipertensión y la obesidad son las principales enfermedades de los guerrerenses; los medicamentos siempre faltan en las farmacias, pacientes de la Unidad de Medicina Familiar UMF 9 del IMSS, procedentes de Costa Chica, Costa Grande y Centro, regresan a sus hogares sin medicinas.

Ante el desabasto de medicamentos como dapagliflozina, bisoprolol, metformina, los derechohabientes se ven obligados a comprarlas, ya que se les dificulta regresar hasta Acapulco para que les surtan sus recetas, pues los responsables de las farmacias se las niegan.

El IMSS en la entidad tiene 756 mil afiliados, 21 por ciento de la población económicamente activa, pero para la institución es una cifra baja por lo que emprendieron una campaña para la afiliación personal de trabajadores independientes y domésticos. Sin respetar los requisitos de no aceptar enfermos de diabetes, renales y del corazón. Sin importarles que la institución ya esté colapsando con los 17 mil nuevos derechohabientes.

La delegada, con trayectoria de más de 30 años en el IMSS, llegó hace un año y medio a Guerrero, con un improvisado director de Comunicación Social, Jonathan Ramos Pineda, quien niega siempre la entrevista con la delegada, ante las múltiples denuncias por desabasto de medicamentos, pese a las más de 200 quejas en redes sociales a la semana.

Lo cierto es que permea la corrupción en el IMSS, donde ha habido señalamientos de venta de medicamentos, de pedir dinero para programar cirugías, entre otras problemáticas; la delegada ha aceptado: “Sí sé que hay corrupción y por eso no hay mucha gente ya aquí”.

Asegura que le es difícil contratar especialistas para los diversos hospitales de Guerrero, como La Unión, región Costa Grande, donde hay más vacantes porque de 54 espacios solo se ocuparon 14.

Al IMSS le afecta el régimen de jubilaciones; trasciende que muchos especialistas no quieren trabajar en el Seguro Social, aunado a la inseguridad, siendo esta la principal causa.

Qué imagen se van a llevar los médicos extranjeros que van a visitar el Hospital Vicente Guerrero en fechas próximas, para replicar en sus países el modelo de atención del IMSS de Guerrero, que fue reconocido por la OMS.

¿Sera que el chiapaneco Zoé Robledo , director general del IMSS, en complicidad con la sonorense María de Lourdes Díaz Espinosa, delegada en Guerrero procedente de Sonora, pretenden venderle espejitos de atención en salud como en Dinamarca a los médicos procedentes de Estados Unidos, Canadá, Colombia, Chile, Brasil y Uruguay?

¿Si es que vienen a Guerrero ante la ola de violencia que vive la entidad?

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