...

Información para decidir con libertad

Ocultar desaciertos y no poder comunicar aciertos

Cómo contar un avance verdadero. La comunicación del gobierno permanece atrapada entre la escuela de AMLO de negar el desastre y la incapacidad de Sheinbaum de comunicar sus aciertos. La presidenta aparece como obligada a centrarse en lo que dice que va a hacer y no en lo que realmente hace, por la dificultad de comunicarlo. Por ejemplo, los acuerdos con Estados Unidos, anticipados por el presidente Trump -y no desmentidos por el gobierno mexicano- en materia de seguridad. Y es que, para muchos de los suyos podrían resultar contrarios a la narrativa y a los intereses del grupo gobernante, en particular afectar al expresidente y a sus allegados.    

Degradación. Así, el discurso oficial sigue en su ruta de degradación, ya al nivel de los tuits y los juegos alevosos de Trump. Si tú me dices que mi país está controlado por los cárteles, yo te contesto que el tuyo es un país de adictos, con el riesgo de que el estadounidense vuelva con aquellos de los mexicanos delincuentes, violadores y otras cosas. Gravosas cortinas de humo, mientras se cocinan entendimientos que no se ve cómo se puedan comunicar en nuestro país.

Una narrativa agotada. En el plano interno, si el INEGI me dice que la cifra de desplazados de sus hogares por los cárteles que se adueñan de sus tierras pasó de los 1.6 millones de personas, la respuesta es que hay que revisar esa cifra, no que hay que hacerse cargo del asunto. Igual con los desaparecidos, que el gobierno pretende encoger a su tercera parte de los reportes independientes, en lugar de ignorar a las madres buscadoras. Es la herencia de los ‘otros datos’ de López Obrador, frecuentemente falaz -vacía- locuacidad mañanera. Es el agotamiento de una narrativa para tapar desaciertos y, extrañamente, ocultar los aciertos.

Recomendar Nota

Facebook
X / Twitter
WhatsApp