El Congreso opera como instrumento de ejecución del Ejecutivo bajo la consigna “no se mueve ni una coma”. Lejos de deliberar, la mayoría oficialista ha convertido el Legislativo en maquinaria de mera aprobación de las iniciativas de la Presidencia, dinámica que se agudiza de cara a la disputa de 17 gubernaturas en 2027.
