Estamos presenciando el suicidio de Estados Unidos como potencia global, según nos confirma Timothy Snyder en un artículo reciente de Project Syndicate titulado “America’s Superpower Suicide”, en el que destaca los siguientes puntos:
- La desastrosa guerra de Trump en Irán es un síntoma de la descomposición de la democracia estadounidense.
- Estados Unidos gasta miles de millones de dólares para perder una guerra que enriquece a sus oligarcas, empobrece a sus ciudadanos, sabotea sus alianzas y fortalece a sus enemigos.
- La tecno-oligarquía estadounidense se ha vuelto un politburó que terminará con la república estadounidense.
- Asegurarse de que la gente adecuada esté en el poder es crucial para que un Estado se mantenga como potencia con base en el mérito de quien gobierna.
- El servicio civil y militar en EU se está corrompiendo; la educación pública está sin recursos; las universidades están siendo atacadas y las bibliotecas están siendo purgadas.
- La ciencia está asediada, lo que debilitará su liderazgo global y afectará la tecnología y la innovación militar, que han sido su ventaja.
- Trump se enfoca en construir arcos del triunfo sin el mayor mérito.
- Trump desprecia la diplomacia, pues no es un negociador, sino que busca imponer su voluntad.
- Los más ricos han dejado de pagar impuestos, lo cual resulta incompatible con mantener una sociedad cohesionada y funcional con los servicios adecuados de educación, salud y seguridad.
China utiliza al máximo sus fichas negociadoras, como las tierras raras, su poder de mercado y su influencia en Irán, mientras que EU mantiene cierta ventaja en semiconductores e inteligencia artificial.
EU siente la presión de sus agricultores y ganaderos y de la industria aeronáutica para recuperar su mercado en China.
Xi Jinping hizo referencia a la "trampa de Tucídides" para señalar el riesgo de una confrontación militar, especialmente en torno a la cuestión de Taiwán.
EU se debilita bajo Trump. Un error de cálculo, por falta de inteligencia y desinformación, puede desencadenar una guerra de grandes proporciones ante el avance descontrolado de la inteligencia artificial.
La reunión entre Trump y Xi podría ser el inicio de una distensión entre las grandes potencias, por lo que mantener la cabeza fría y la paciencia es el curso a seguir en la revisión del T-MEC. México debe evitar ceder ante EU en la revisión del T-MEC a toda costa.
Cualquier medida de México contra China hoy podría resultar contraproducente mañana.
La firma del acuerdo modernizado entre México y la Unión Europea es un gran avance en la diversificación necesaria para México ante el claro declive de EU.
Los pasivos en materia de seguridad de México representan una grave debilidad en una negociación comercial, por lo que corregir estos asuntos a la brevedad es indispensable para no aceptar condiciones de EU que deriven en una pérdida de competitividad para nuestro país.
China y Rusia son dos regímenes autoritarios que limitan la libertad de sus ciudadanos. Ambos buscan aprovechar la debilidad de Estados Unidos ante el mundo para avanzar en su agenda global, que incluye Ucrania y el Mar del Sur de China.
Xi y Putin buscan aprovechar la coyuntura para obtener liderazgo global. Xi es el gran valedor de la telenovela global actual frente al atolladero de EU en Irán.
Es deseable, pero difícil, que EU recupere su rol como defensor del llamado mundo libre, por lo que solo Europa podrá asumir ese liderazgo.
Rusia y China, ante la caída de EU, proponen un mundo armonioso, multipolar y justo, pero dominado por ellos.
La alianza entre Rusia y China continuará en el futuro previsible para derrotar a su némesis, la democracia liberal.
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