Así, sin tantita pena, ese aparato de impartición de justicia que le cuesta millones de pesos a los jaliscienses puede hallar el olvido al estilo Jalisco (José Alfredo Jiménez dixit). Así, sin tantita pena, se ha decidido que los casos de alto impacto mejor los resuelva el Tío Sam, porque aquí ni con presupuesto ni con discursos nos alcanza. Y para muestra un botón. O, para ser más precisos, un exgobernador asesinado. El caso Aristóteles Sandoval, que su predecesor Enrique …
