El crecimiento económico no ocurre en una abstracción llamada “México”. Ocurre —o se frustra— estado por estado y, en lo esencial, municipio por municipio. La evidencia es clara: mientras el promedio nacional se ha movido con atonía, hay economías regionales que por décadas han crecido a ritmos comparables a “tigres asiáticos”. En el corredor industrial del norte y Bajío destacan Chihuahua, Aguascalientes, Querétaro, Baja California y San Luis Potosí; y, por el lado de servicios, polos como Quintana Roo y …
