Si al día de hoy subsiste un nombre férreamente legendario en la ópera y la interpretación musical del siglo XX, es el de María Callas. Dueña de una voz peculiar que podía no gustar a la primera; metálica, oscura, con un halo de misterio y fiereza. Podía también transportarte a la nostalgia y a la más profunda tristeza. Jamás te dejará indiferente. Cada palabra está acompañada de un gesto perfectamente estudiado, a la par de una profundidad interpretativa que revolucionó …
