Durante un periodo de nueve años, en Mazan, Francia, Dominique Pelicot sedaba a su esposa con ansiolíticos tan potentes que la dejaban en una inconsciencia parecida a un estado de coma. En un principio aprovechaba esa inconsciencia para violarla. No satisfecho con eso, en algún momento empezó a invitar por internet a numerosos hombres para que también violaran a la mujer sedada en su propia habitación. Todo lo filmaba. Tomaron parte en esas violaciones 72 hombres de entre 21 y …
