De acuerdo con Napoleón Bonaparte, “para hacer la guerra hacen falta tres cosas: dinero, dinero y más dinero”. El financiamiento de la guerra implica la distracción de recursos para otros fines, tal como se recoge en el “dilema de las espadas y los arados”, inspirado en el pasaje bíblico de Isaías 2:4 que habla de las ganancias del paso de la guerra a la paz. Recientemente el secretario de Guerra norteamericano, Pete Hegseth, criticó al gobierno iraní por destinar enormes …
