La información reciente sobre la inversión fija bruta (IFB) a diciembre de 2025 presenta un periodo de dos años en los que este indicador y sus componentes se han movido constantemente a la baja. Al cierre del año pasado se registran 16 meses consecutivos con variaciones anuales negativas de la IFB y un valor del índice (2018=100) de solo 103.6 puntos; cabe señalar que su valor más alto se registró en julio de 2024 con un valor de 113.3 puntos.
Igualmente, en agosto de ese año, el índice de maquinaria y equipo se ubicaba en 118.5 puntos, pero para diciembre de 2025 ya era de 103.0 puntos; en el caso de la construcción, de un valor de 112.9 puntos registrado en noviembre de 2023 cayó hasta 104.3 puntos. Es clara la debilidad de la inversión pese a los diversos anuncios de compromisos de diferentes sectores y empresarios de invertir más recursos.
Por lo que corresponde a otro indicador, la formación bruta de capital fijo, la pública como porcentaje del PIB fue de 3 por ciento al tercer trimestre de 2025, cuando la experiencia indica que se requiere una participación de por lo menos del doble y dirigida a la creación de infraestructura y proyectos verdaderamente productivos para crear condiciones favorables para impactar positivamente en el crecimiento. De 2018 a 2025 el crecimiento de este indicador de inversión pública fue de 11% real, pero estuvo dirigido a los proyectos emblemáticos de Palacio Nacional, mientras que, en ese contexto, la privada solamente creció 2 por ciento y redujo su participación en el PIB de 20.1% a 19.4%.
Mientras que se deterioran las capacidades de crecimiento, la inflación se mantiene en niveles más cercanos al 4 por ciento que al objetivo de 3 por ciento anual. En enero de 2026 la inflación anual fue de 3.79%, pero su componente estructural, la inflación subyacente (4.52%), marca un piso a su descenso. En el periodo julio 2018 a enero de 2026, el INPC creció 43.7%, dentro de la subyacente los alimentos, bebidas y tabaco aumentaron 65.1% y la educación, 41.7%. A su vez, un componente de la no subyacente, los precios de los productos agropecuarios, fue de 61.3%. Así, mientras que la economía no crece, los precios de bienes y servicios fundamentales han ido rápidamente al alza (veamos febrero).
