“La astucia es la virtud de los que no tienen otra”.
En una época en que la inteligencia ha sido secuestrada por la astucia, qué fácil es caer en el engaño y la manipulación de los astutos.
La sabiduría y la inteligencia son atributos del bien ser y así anteponer el bien común al interés personal o de grupo. La astucia es sinónimo de oportunismo, mentira y ambición sin límite. El problema es que la astucia es mucho más seductora que la inteligencia.
Hoy, en México, es la hora de los astutos. Es verdad que ésta ha sido una condición general de nuestra historia, pero hasta hace no mucho, existía un debate que te permitía distinguir entre los astutos y los inteligentes. Hoy la política mexicana está sojuzgada por un partido sin escrúpulos, que desprecia la inteligencia y se regodea en la estulticia.
Morena, sus dirigentes y gobernantes han hecho de la distracción y el engaño una práctica sistemática y cotidiana; a un problema realmente grave se antepone otro que consiga atrapar a una opinión publica dispersa e indiferente. El último ejemplo es la supuesta reforma política enviada al Congreso por la presidenta CSP.
¿Por qué enviar una reforma que nace muerta? Porque astutamente, Morena consigue eliminar a sus antiguos aliados, apropiarse de sus recursos y prerrogativas y fortalecer su discurso clientelar. Al no haber reforma, el régimen pasa a su idea original e imponer su plan: abaratar la democracia y encarecer el poder. El astuto siempre tiene un plan B.
La pseudoreforma es un extraordinario distractor en medio de problemas que están a la vista, pero que no se ven. El primero es que estamos por iniciar las negociaciones del T-MEC con un detalle muy grave: se inicia sin Canadá. Esto sucederá sin ninguna explicación, ni de Ebrard ni de Juan Ramón de la Fuente. ¿Fin del acuerdo trilateral?
Los recientes acontecimientos en materia de seguridad nacional marcan, tal vez, un punto de inflexión, pero no tenemos certeza de la relación futura entre las autoridades y los grupos del crimen organizado.
Este fin de semana, en diferentes eventos, el presidente Trump señaló de nuevo a México como el eje del narcotráfico y del crimen organizado en América. En su opinión, lo logrado hasta hoy es insuficiente y poco relevante.
Hoy somos ya un país importador neto de energéticos: 74% del gas que consumimos proviene de EU. La situación de Medio Oriente no nos puede ser indiferente, más allá de la duración del conflicto, las consecuencias económicas serán inevitables y negativas.
El plan B es muy sencillo, a mayor concentración del poder político mayor control social, electoral y por supuesto económico. Muere la partidocracia, paso a la monocracia, madre de toda la corrupción posible. ¿Astutos no?
Pancho Graue
