Ayer Petro desconocía los conteos, pero su candidato Iván Cepeda dijo este lunes que no había evidencias de irregularidades y que aceptaba los resultados
Ayer Petro desconocía los conteos, pero su candidato Iván Cepeda dijo este lunes que no había evidencias de irregularidades y que aceptaba los resultados

No habían pasado ni 24 horas de que la presidenta Claudia Sheinbaum gritara a voz en cuello, frente a sus simpatizantes su rechazo a la injerencia extranjera en los procesos políticos de México, cuando en su conferencia mañanera de este lunes declaraba que en Colombia se “llegue a lo último” ante la denuncia de un "fraude" en los comicios.
Sheinbaum defendió la postura del presidente izquierdista Gustavo Petro, e hizo un llamado a que se “llegue hasta lo último en esta denuncia que se está haciendo de un posible fraude”.
“Es importante lo que está diciendo el presidente Petro de que no fue un conteo limpio. Entonces, es importante escucharlo, analizarlo y respetar siempre la voluntad popular. Nosotros, como siempre, vamos a mantenernos escuchando”, prometió.
Señaló que su Gobierno tiene una afinidad en las propuestas y las ideas políticas de su movimiento, Morena, con Petro y el candidato de izquierda colombiano, Iván Cepeda.
Pero apenas la tarde del domingo decía ante sus militantes que “debe quedar muy claro, México no admite la injerencia en nuestros asuntos internos, porque nosotros no nos entrometemos en los asuntos internos de otras naciones. Ese es el principio constitucional de la no intervención”.
E insistió en otro momento del discurso en el Monumento a la Revolución: "Cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no; cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera; cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que solo les corresponden a los mexicanos, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”.
Pero de forma directa y clara, contrario a esa injerencia que reclama, respaldó a su homólogo colombiano después de que se dieran a conocer los resultados del preconteo electoral de la primera vuelta en los que el candidato de la extrema derecha Abelardo de la Espriella consiguió el 43,7% de los votos.
Petro declaró el domingo por la noche que no aceptaba los resultados y denunció un “desfase” en el censo.
Sólo que horas después, el candidato del partido de Petro, Iván Cepeda, quien se medirá contra de la Espriella el 21 de junio en una segunda vuelta, dijo que los resultados estaban firmes y que su rival de la ultraderecha le ganaba en la primera vuelta por casi tres puntos porcentuales.
“Las autoridades y gobiernos extranjeros están metiendo la mano en nuestras elecciones como ha ocurrido con el presidente de Ecuador”, declaró ante los medios este domingo el izquierdista Petro.
Sin embargo, ya a mediodía de este lunes Cepeda decía tranquilamente: "Hemos procedido a hacer las verificaciones y hasta ahora tengo que decir que no hemos encontrado en este momento evidencias sobre hechos de una dimensión o profundidad que merezcan un pronunciamiento sobre eventuales irregularidades", lo que echó por tierra el reclamo de fraude en la primera vuelta electoral, expresó.
Lo cierto es que Sheinbaum ha hecho reiteradas alusiones para hablar de la influencia de los partidos de derecha y de ultraderecha globales en procesos electorales de Latinoamérica.
“Piensan que el dinero debe ser para los de arriba, no para los de abajo. Esa es la visión que a través de campañas mediáticas y de vínculos de ultraderecha de Colombia, de Argentina, de España, de Estados Unidos y de otras partes del mundo se articulan y tienen dinero para influir en las redes sociales”, ha denunciado en varias ocasiones la mandataria, la más reciente en su celebración por dos años de gobierno.
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